La gestión pesquera

El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg


17 de junio de 2010

Conservas y Congelados de recursos hidrobiológicos







La producción pesquera de Perú está sustentada en la captura de anchoveta destinada a su reducción en harina y su posterior exportación.

En cuanto a la producción de conservas y congelados, el cuadro anterior describe la realidad de una pesquería que se sustenta en 4 especies: jurel, caballa, pota y merluza como principales componentes de los desembarques destinados a estas industrias. La producción de curados es casi inexistente. El producto fresco es sumamente bajo en relación al total, lo que explica de alguna manera que la población tenga poco acceso al producto hidrobiológico que además resulta caro y poco accesible para la mayoría de la población.

Somos un país harinero con un pequeño componente de pocas especies para conservas y congelados. Sin embargo nos preciamos de nuestras exportaciones pesqueras y de la bonanza de la industria, mientras que los reales beneficiarios de la pesquería peruana son muy pocos. Los pocos que tienen empleo estable, los pocos que tienen empleo aleatorio y de baja calidad, los pocos que consumen productos hidrobiológicos, y los pocos que reciben buenos salarios y utilidades del negocio. El Estado tiene otras preocupaciones más urgentes que analizar esta injusta realidad. Quizá porque los responsables políticos poseen poca experiencia y conocimiento de la pesquería.

La vulnerabilidad de estas industrias ante fenómenos naturales y cambio climático es alta, casi tanto como la de la industria harinera que se sustenta en una sola especie.

La necesidad de que el Estado regule los aportes de la actividad industrial y artesanal a fin de que contribuyan en mayor medida para poder disponer de recursos financieros suficientes para investigación científica es urgente. Sin investigación será muy complicado hacer frente a fenómenos naturales que impacten negativamente sobre estas pocas especies en las cuales se sostiene la industria pesquerna nacional.




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