Por Juan Rebaza Carpio
La Ministra de la Producción, Gladys
Triveño, aún cuando no aparece en interesadas encuestas, viene cumpliendo una
valiosa y corajuda gestión en beneficio del sector pesquero y del país,
intentando colocar el pescado al alcance de las grandes mayorías, reordenando
las actividades extractivas, y desnudando las evidentes prácticas de
corrupción. Soportando con estoicismo los infundios e insultos de una mercenaria
élite empresarial, que inclusive usa devaluados entes sindicales y oscuros
personajes, la Ministra Triveño ha sabido imponer el D.S. 05-12, con la energía
y razones necesarias, acallando el abuso y la ilegalidad.
La recientes Resoluciones Ministeriales
No. 498 y 499 del 28/11/2012, representan nuevas medidas tendientes a
lograr una trasparente labor, de evaluación al desarrollo del Programa de
Vigilancia y Control de la Pesca y Desembarque, anulando un Controvertido
Comité de Trabajo, en el cual participaban dos representantes del empresariado
industrial, simbolizando al gato en el despensero, pues sibilinamente se
protegía la llamada "Pesca Negra", encargando las labores de
Inspección a empresas como CERPER y SGS International, con las cuales mantienen
a la vez compromisos particulares de certificaciones de sus productos. El
endose de mayores responsabilidades a la Dirección General de Supervisión
y Fiscalización, sirve también para destacar la labor de su Directora, Jesica
Pino Shibata, amenazada ahora por el tristemente célebre Rafaél Rey Rey, quien
la ha denunciado ante la Comisión de Fiscalización y Contraloría del Congreso
de la República, tal vez enardecido por las correcciones a las irracionales
medidas que otorgó en favor de los industriales pesqueros cuando era Ministro,
y que justificaban su condecoración por la S.N.P. (Sociedad Nacional de
Pesquería).
El Decreto Supremo No. 008-2012-PRODUCE, de
reciente emisión, está también disponiendo un plazo de 45 días, para establecer
un estudio sobre desembarques y procesamientos de descartes y residuos, por el
ITP (Instituto Tecnológico de la Producción) buscando la conservación del
recurso hidrobiológico (Anchoveta), y su mejor aprovechamiento. Los
dispositivos legales emitidos, se suman al acierto de haberse señalado una
cuota de pesca industrial de 810 mil toneladas, con la explicación que podría
haberse anulado totalmente, ante la evidencia de una limitada biomasa, y claras
anormalidades climáticas.
Es evidente que los industriales pesqueros,
continuarán su campaña para desprestigiar a la Ministra Triveño, apelando
inclusive a personajes que sin representación alguna fungen de expertos, siendo
casi en su totalidad elementos de cuestionados antecedentes, como quienes
estuvieron detrás de los desórdenes por el D.S. 05-2012, en zonas de Chimbote y
Sechura, defendiendo sus intereses y propiedades mal habidas. Una lectora
que nos escribe, reflexiona sobre la corrupción en el Perú, y lo resumen así:
"En nuestro país, la honestidad se llama estupidez; la honradez equivale a
ser tonto o baboso; a la sinvergüencería la llaman inteligencia; al robo le
llaman oportunidad y viveza criolla; y solo existe justicia para quienes tienen
dinero y padrinos". Y como alguien dijo al conocer Palacio de Justicia:
"Tanto Palacio para tan poca justicia".
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