Más allá de los impactos
mediáticos de una campaña en favor de la industria reductora de harina de
pescado en el sur del Perú, la verdadera pregunta para las poblaciones del sur
es ¿qué y/o cuánto ganan con la industria de harina de pescado?
La siempre postergada y
olvidada Tacna debería considerar seriamente que su participación en el
negocio pesquero a nivel de canon es realmente nula. Resultado de un
canon, no solamente mal estructurado en cuanto a índices de reparto, sino en
que los montos de origen de las fuentes de financiamiento que lo alimentan son
pobres: Derechos de pesca bajos e impuesto a la renta curiosamente bajo
también.
El cuadro que se presenta a
continuación expone las cifras reales de la participación de la sociedad
civil del Sur del Perú en el negocio pesquero durante los últimos 3 años.
Las cifras públicas no
llegan al detalle de desglosar cuánta harina de pescado se ha exportado
procedente de cada región, pero a nivel total estos números pueden ayudar a que
cada persona que vive en el sur del Perú saque sus propias conclusiones y
piense además en cuánto cuesta la contaminación causada por la industria y el
impacto que la extracción de anchoveta tiene sobre las demás especies de
consumo humano directo.
¿Porqué razón los
ciudadanos del sur del Perú debieran apoyar a la industria de harina de
pescado? Es comprensible que lo hagan sus empleados y sus proveedores, que deben
defender a sus patrones y clientes; pero no el resto de la población.

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