La gestión pesquera

Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.

12 de mayo de 2026

LA PESCA EN PERU: ¿GESTIÓN RESPONSABLE O CONCESIÓN POLÍTICA?”

 

LA PRIMERA TEMPORADA DE ANCHOVETA 2026

 


El problema de la anchoveta juvenil en la primera temporada 2026 no es menor ni puntual: es probablemente el conflicto más crítico entre ciencia, política y economía en la pesca peruana reciente. Y, a diferencia de otros años, aquí sí hay evidencia bastante clara de una fractura en la implementación de la recomendación científica.

La temporada 2026 se abrió con una cuota de 1.91 millones de toneladas, basada en recomendaciones científicas. Esa cuota ya era 36% menor que 2025, reflejando menor biomasa. Hasta aquí la decisión inicial sí respetó la ciencia. El problema real es la estructura del stock. Antes de abrir la temporada, IMARPE ya tenía un dato clave, que la biomasa estaba compuesta en gran proporción por juveniles: 78% en número y 55% en peso

Traducción simple: Había peces, pero no los adecuados para pescar; eran individuos que aún no se habían reproducido. Lo que pasó en el mar en los primeros 13 días de pesca: Más del 50% de la captura fue juvenil

No es una desviación menor, es una ruptura del sistema de manejo.

La contradicción central:

1. La ciencia decía:

Precaución extrema (stock juvenil dominante)

Pesca selectiva o incluso restricciones fuertes

2. La decisión política fue:

Abrir la temporada de todas formas

3. El resultado operativo fue:

Captura masiva de juveniles

En otras palabras, se respetó la ciencia en la cuota; pero se ignoró en la condición biológica real del recurso; reacción del Estado control tardío. El gobierno intentó corregir durante la temporada, a través de un ineficiente sistema de cierres temporales de zonas; suspensión precautoria de la pesca por 10 días.

Reportes oficiales indicaban que la captura de juveniles estaba “dentro de rangos proyectados” (~167 mil toneladas)

Pero aquí hay un problema:

La evidencia independiente y gremial mostraba niveles mucho mayores

Se generó un conflicto de credibilidad

Se creó un conflicto político–social

Algunos Sindicatos denunciaron “masacre de juveniles”

Se pidió suspender la temporada

Incluso hubo denuncias penales contra el ministro

Esto indica que el sistema llegó a un punto crítico.

¿Por qué ocurrió este problema?

1. Error de diseño de decisión

La regla de cuota funciona bien cuando la biomasa tiene estructura saludable. Pero falla cuando la biomasa está dominada por juveniles

Es un problema clásico: la cuota no captura la calidad del stock

2. Presión económica

La Industria harinera necesita operar

Altos precios internacionales incentivan captura

Resultado: Se pesca incluso cuando biológicamente no conviene

3. Limitaciones operativas

Difícil evitar juveniles sí están ampliamente distribuidos y no hay suficiente selectividad

Entonces la norma (10%) se vuelve imposible de cumplir en la práctica. Sustituirla por cierres preventivos es una solución inadecuada.

El impacto económico crea una paradoja

Capturar juveniles genera:

En el corto plazo, más volumen de captura y actividad industrial

En el mediano plazo: Menor reproducción; menor biomasa futura; menor rendimiento económico por tonelada (peces más pequeños → menos harina/aceite por unidad). Es literalmente ganar hoy perdiendo mañana. La temporada 2026 revela un quiebre muy específico: No falló la ciencia, falló la decisión de abrir bajo esa estructura de stock.

Más aún, el sistema está diseñado para manejar cuánto pescar; pero no está preparado para decidir si se debe pescar. Cuando el stock es mayoritariamente juvenil, la decisión correcta puede ser no pescar, aunque haya cuota disponible.

Y eso es justamente lo más difícil políticamente. Esa es la idea clave para entender todo lo que está pasando.

El país conoce lo que ocurre. Los responsables de asegurar la sostenibilidad de la anchoveta están al descubierto. El nuevo gobierno tiene en sus manos el poder de rectificar las cosas.

El caso de los juveniles de anchoveta es una clara muestra de lo expuesto: desde hace diez años o más, en todas las temporadas se presenta exceso de captura y la autoridad no finaliza la temporada, generándose una serie de protestas de los pescadores. El patrón es el mismo año a año: se justifica “científicamente” que puede pescarse determinado porcentaje de juveniles y nada se hace.

LA INVESTIGACION CIENTIFICA Y LA ECONOMIA

La relación entre la investigación científica en la pesca y el impacto en la economía no es opcional: es estructural. Cuando se separan, el resultado suele ser pan para hoy y crisis para mañana; cuando se integran, se genera sostenibilidad y valor económico en el tiempo.

1. ¿Qué aporta la investigación científica?

Instituciones como el Instituto del Mar del Perú cumplen un rol clave al generar evidencia sobre:

Estado de los stocks (por ejemplo, biomasa de anchoveta)

Tallas mínimas y reproducción

Impactos de fenómenos como El Niño

Cuotas de captura sostenibles

Esto se basa en conceptos como el rendimiento máximo sostenible (RMS), que define cuánto se puede pescar sin agotar el recurso.

2. Impacto económico directo

Cuando la ciencia guía la pesca:

Se evitan colapsos de especies (lo que protege empleos y exportaciones)

Se mantiene una producción estable (clave para industrias como harina y aceite de pescado)

Se genera confianza internacional (mercados valoran sostenibilidad)

Un ejemplo claro es la anchoveta, base de una de las pesquerías más grandes del mundo. Su manejo científico ha permitido que el Perú sea líder global en exportaciones pesqueras.

3. ¿Qué pasa cuando prima solo el corto plazo económico?

Si se ignora la evidencia científica:

Sobrepesca → caída de biomasa

Reducción de capturas futuras

Pérdida de empleo

Crisis en toda la cadena productiva

Casos internacionales muestran colapsos dramáticos (como el bacalao en Canadá), donde priorizar ingresos inmediatos terminó destruyendo industrias completas.

4. El equilibrio necesario: ciencia + economía

No se trata de oponer ciencia vs. economía. La clave es que la ciencia define los límites y la economía optimiza dentro de esos límites

En países pesqueros como el Perú, donde la pesca es estratégica, ignorar la ciencia no solo es un error técnico, sino un riesgo macroeconómico.

5. En el caso peruano se producen tensiones reales

En la práctica, surgen conflictos cuando los Gobiernos priorizan reactivación económica inmediata; hay presión de la industria pesquera y las decisiones políticas se apartan de recomendaciones científicas

Aquí aparece un punto crítico: la calidad e independencia de los funcionarios que toman decisiones sobre cuotas y temporadas.

LA RESPONSABILIDAD

No hay un solo responsable. Lo que ocurre en la pesca peruana es el resultado de decisiones (y omisiones) de varios actores que interactúan entre sí:

1. El poder político (quien toma las decisiones finales)

El principal responsable institucional es el Ejecutivo, especialmente el Ministro de la Producción del Perú, quien define cuotas, temporadas y reglas; decide si sigue o no la evidencia científica; nombra autoridades clave (incluyendo IMARPE).

Cuando se aprueban cuotas riesgosas o se flexibilizan controles (por ejemplo, tolerancia a captura de juveniles), la responsabilidad es política, no técnica.

2. La autoridad científica (quien recomienda)

El Instituto del Mar del Perú tiene el rol de generar evidencia: evalúa biomasa, reclutamiento y estado del recurso; recomienda cuotas y medidas de manejo. Si sus informes son sólidos y se ignoran, el problema es político. Si sus informes son débiles, presionados o poco transparentes, entonces también hay responsabilidad técnica.

3. La industria pesquera (quien ejecuta y presiona): Presionan para cuotas más altas o temporadas más largas; buscan maximizar rentabilidad en el corto plazo. No son reguladores, pero influyen mucho.

4. El sistema de control (quien debería fiscalizar): Si no se detecta o sanciona la pesca ilegal o indebida, hay fallas de fiscalización.

5. El diseño del sistema (el problema estructural), el punto más importante: altos funcionarios son temporales o políticamente designados; no existe un “periodo de enfriamiento” claro entre sector privado y público; las decisiones pueden responder a ciclos y criterios políticos, no biológicos.

Esto genera un sistema donde la ciencia compite con la presión económica y la sostenibilidad pierde frente al corto plazo.

6. En casos concretos como la pesca de anchoveta, IMARPE puede advertir riesgos (ej. alta presencia de juveniles); PRODUCE igual puede abrir o mantener temporada.

La cadena es clara: la ciencia advierte → la política decide → la industria ejecuta.

Si hay que ordenar responsabilidades:

1. Principal responsable: el poder político (el Ejecutivo).

2. Responsabilidad compartida: sistema institucional débil.

3. Responsabilidad indirecta: industria y presiones económicas.

4. Responsabilidad técnica (variable): IMARPE, dependiendo de su independencia y calidad.

El Titular del Pliego es el Ministro, quien impone la agenda sectorial y la autoriza con su sí o con su no.

La fórmula de juramentación del Ministro cuando asume el cargo expresa bien la perversidad del sistema: Dice al final … “Si así lo hiciereis que Dios os premie y si no, El y la Patria os lo demanden”.

El problema con esta fórmula es que, en términos reales ni Dios ni la Patria formulan demandas al final de la gestión. Un ministro puede conducir a la extinción a una especie usando mecanismos legales, cometer los peores errores imaginables y no será nunca sujeto de sanción mientras sus decisiones hayan sido jurídicamente válidas y aprobadas por un sistema diseñado para tal efecto.

Conclusión

La investigación científica no es un freno a la economía pesquera; es su seguro de vida. Sin ella, el crecimiento es ilusorio y temporal. Con ella, se construye una economía pesquera sólida, predecible y sostenible.

La ciencia en Perú sí existe y es sólida gracias a la labor de los científicos del IMARPE.

El quiebre ocurre en la decisión política o en la ejecución, debido a la intervención de funcionarios que privilegian intereses de parte y obedecen a quienes les han dado el empleo temporal que tienen.

LA PREGUNTA Y EL TEMA PENDIENTE

Esta situación ¿Se va a mantener por siempre?

¿Quién o quiénes tendrán el coraje de hacer lo correcto y cambiar el estatus actual?

Los invito a leer una análisis más amplio sobre el tema de la anchoveta y la captura de juveniles en el siguiente link.

https://www.dropbox.com/scl/fi/u5pj5u3gjmj2w94qgoruq/La-captura-de-anchoveta-juvenil-en-el-Per.pdf?rlkey=04zgvcc9wphlsf5gzx7nfnnuz&st=3319cte7&dl=0

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