La gestión pesquera

El mayor fallo de la gestión es que ni los pescadores ni los gestores poseen los conocimientos necesarios para dirigir algo tan complejo como un ecosistema marino costero. El derecho a pescar no se debería basar en si uno dispone del dinero suficiente para comprarse un barco, sino en los conocimientos y la voluntad de trabajar en colaboración con los gestores y los científicos para hacer que la pesca sea sostenible. El derecho a pescar se debería ganar o perder según la voluntad de aceptar unos límites razonables a las capturas.

Paul Greenberg


11 de mayo de 2015

Barcos chinos vacían el mar argentino

BARCOS CHINOS VACIAN EL MAR ARGENTINO

El calamar es una fuente de alimento para la merluza, como también para aves y mamíferos acuáticos. El daño ambiental y ecológico que ejerce esta desmesurada pesca es proporcional a las ganancias que cosecha. Según cálculos de Greenpeace, la captura de calamar por parte de flotas extranjeras es de más de 500 mil toneladas anuales. Dado que el precio aproximado del molusco es de 1100 dólares la tonelada, el valor total estimado que pierde Argentina es de 550 millones de dólares anuales.

Los invito a leer el artículo “BARCOS CHINOS VACIAN EL MAR ARGENTINO” en la edición de mayo de la Revista Pesca

8 de mayo de 2015

La basura ahoga a los mares

Hay dos cuestiones básicas a la hora de analizar el problema de las basuras en el mar: qué tipo de residuos son y de dónde proceden. Las respuestas, en ambos casos, están ya bastante claras. “Según varios estudios, el 80% de la basura marina, tanto de la superficie como de los fondos, viene de tierra”, confirma Tania Montoto, responsable del área de Mar y Litoral de Ecologistas en Acción, que especifica la procedencia: “de aguas residuales que se vierten sin depuración alguna, de lo que baja de los ríos y, sobre todo, de la basura que se genera en las propias costas y que acaba tragándose el mar”.

Los invito a leer el artículo “LA BASURA AHOGA A LOS MARES” en la edición de mayo de la Revista Pesca


4 de mayo de 2015

Alternativas al acaparamiento de océanos

Abordar el acaparamiento de océanos, o configurar cualquier ley o política, dependerá en última instancia de las interacciones políticas entre los actores estatales y los no estatales. La participación de los movimientos sociales es fundamental y realza el protagonismo de sus luchas. Existen dos grandes tipos de acciones que ya se están desplegando en todo el mundo para resistir al acaparamiento de océanos.

El primer tipo de resistencia es la lucha defensiva por parte de las comunidades para resistir a la expulsión, el despojo o la apropiación de sus recursos. A menudo, implica una amplia gama de tácticas, como la acción directa, la movilización popular y las estrategias jurídicas, así como la alianza con otros sectores para presionar a todos los nodos clave a través de los que se despliega el acaparamiento de océanos. En Sudáfrica, los pescadores en pequeña escala organizaron en 2006 una campaña de desafío, recolectando recursos que se les habían vetado con las regulaciones gubernamentales.

Los invito a leer el artículo “¿CUÁLES SON LAS ALTERNATIVAS AL ACAPARAMIENTO DE OCÉANOS?” en la edición de mayo de la Revista Pesca


13 de abril de 2015

Una herramienta para seguimiento de obligaciones ambientales

Esta es una buena noticia dado que es la primera etapa de esta herramienta. Cuando lleguen a la etapa de pesca será interesante ver que es lo que se encuentra en cuanto a sanciones.

Pero no se debe olvidar que mientras no existan límites máximos permisibles y normatividad adecuada para las plantas de consumo humano directo y los desembarcaderos pesqueros, así como directivas para el cumplimiento de las normas del Marpol en el caso de las embarcaciones pesqueras y mercantes, ¿cómo podrían aplicarse sanciones?
¿Cuáles son las obligaciones ambientales de las plantas pesqueras no solo de harina de pescado sino de congelados, conservas y curados, y también de los desembarcaderos y flota?

Convoca pone a disposición de los ciudadanos una herramienta interactiva que, por primera vez, permite conocer el comportamiento de las empresas mineras sobre sus obligaciones ambientales a escala nacional. Son más de mil 200 resoluciones de sanción aprobadas, entre 2010 y 2014, por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) en sus diversas instancias debido a infracciones cometidas por 132 compañías. Se ha priorizado la organización de los datos por regiones debido a que los pobladores del interior del país son los que tienen menos acceso a la información para conocer lo que pasa en sus territorios. Esta es la primera etapa de la herramienta que irá creciendo a medida que se incluyan otros sectores fiscalizados como hidrocarburos, electricidad y pesca.



11 de abril de 2015

El impacto de las industrias y embarcaciones sobre el medio marino

El vertimiento de los efluentes resultantes de la producción industrial del sector pesquero es la principal fuente de impacto sobre las bahías donde se ubican las plantas.

Por ley, estos efluentes deben ser tratados antes de ser vertidos al mar. En el Perú no existen LMPs para la industria pesquera de consumo humano directo (Límites Máximos Permisibles) a diferencia de la industria reductora que sí los tiene. Sin estos valores de referencia, la legislación ambiental del sector no tiene capacidad de sanción. La definición de estos límites es el primer paso para la implementación de sanciones y que podrían incentivar la aplicación de tecnologías de recuperación más efectivas.

Los Desembarcaderos pesqueros artesanales son fuente de contaminación, no solo para el producto hidrobiológico, sino para la bahía circundante. Tampoco existen definidos LMPs para estas instalaciones ni normas adecuadas que eviten que se siga usando agua contaminada para el proceso de lavado del pescado y para purificar las aguas que se vierten a la bahía como resultante de dicho proceso. Cualquiera que haya estado en un DPA habrá observado que para lavar el pescado se bombea agua del mar aledaño al muelle la cual ya ha sido contaminada por vertidos del propio muelle, generándose un circuito de traslado de contaminantes.

La flota pesquera contribuye al deterioro de la salud del mar mediante el vertimiento directo de residuos oleosos, de hidrocarburos, aguas sucias, sanguaza y basura en general. Bien sea cerca a la costa o lejos de ella, es un factor de contaminación del cual poco se habla y poco se hace para controlarlo.

Otras industrias extractivas y no extractivas también arrojan desechos al mar con escasos, ninguno o deficientes sistemas de tratamiento y control. Las redes de desagüe públicas también terminan arrojando sus vertidos al océano.

Hemos convertido al mar en un inmenso vertedero cuya contaminación nos va a pasar la factura en algún momento.

Las embarcaciones

La Dirección General de Capitanías exige a las embarcaciones pesqueras y de todo tipo que den cumplimiento a la norma de tener tanques de aguas sucias e hidrocarburos para su evacuación, pero olvidan exigir la creación de las plantas receptoras en puerto que deben recibir estos residuos. Por lo tanto resulta incongruente que se persiga a las embarcaciones para que cumplan una norma la cual, en la práctica, no tiene aplicación útil por falta de un receptor de estos residuos. Sin embargo no deja de constituir un problema de contaminación del mar que se suma a la contaminación que producen las plantas pesqueras.

Los responsables de las instalaciones de recepción autorizadas estarán obligados a expedir a los buques que utilicen sus servicios un certificado Marpol de recepción de residuos de los buques. Pero si esta instalación terrestre no existe, ¿qué lógica tiene la exigencia de Dicapi de pasar inspecciones de hidrocarburos y aguas sucias? La ausencia de plantas receptoras, obliga, en la práctica, a seguir arrojando estos desechos al mar.

Queda establecida la necesidad de la existencia de instalaciones para la recepción de residuos de hidrocarburos, mencionadas más arriba, como condición previa o simultánea a las exigencias sobre las embarcaciones.

Las embarcaciones artesanales no poseen tanques de almacenamiento.
Las embarcaciones mercantes que atracan en muelles también arrojan residuos oleosos y agua de lastre que puede ser vehículo de especies invasoras. El Marpol también regula esta actividad; pero es improbable que se esté efectuando debidamente.

Se hace necesario determinar con precisión las condiciones que deben reunir las instalaciones receptoras, las obligaciones al efecto de los navieros, capitanes de los buques y responsables de aquellas instalaciones, así como regular la expedición y características del certificado acreditativo de la recepción de residuos, del Libro Registro de Hidrocarburos que deben cumplimentar las instalaciones de recepción, la medidas cautelares a adoptar en caso de posible contravención.

El Estado debe asumir la obligación de garantizar el montaje de los servicios e instalaciones necesarios para la recepción de residuos y mezclas oleosas procedentes de los buques de forma que éstos no tengan que sufrir demoras innecesarias.

Uno de los mayores obstáculos en la aplicación del MARPOL es la falta de conocimiento de su contenido por parte de administradores marítimos, armadores, tripulantes y en general de la mayoría de las gentes de mar. La aplicación del MARPOL envuelve la participación de diferentes sectores y es necesario que cada uno tenga conocimiento de sus responsabilidades y deberes.

Las autoridades no pueden ni debe limitarse al control de las plantas en tierra y de los desembarcaderos, sino también de las embarcaciones. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el cumplimiento de la norma lleva implícita la necesaria existencia de lugares de descarga de residuos en los puertos.
  
Más allá de la obligatoriedad legal y moral que tiene el Estado de actuar para detener el impacto ambiental que genera la actividad extractiva y productiva de la pesca, así como la flota mercante,  existe una situación que tiene que ser abordad y enfrentada: La necesidad y urgencia de iniciar una acción de descontaminación de las bahías, cosa totalmente indiscutible. ¿Quién debe afrontar el gasto? ¿El Estado o la empresa responsable y que continua lucrando con el negocio sin asumir la responsabilidad de la contaminación?

La aplicación de una tasa a la producción y la extracción destinada a corregir este impacto ambiental no haría sino establecer una medida de justa reparación. Podrá parecer alta e inconveniente para las empresas afectadas; pero es el único curso de acción posible ante tantos años de explotación de recursos pesqueros sin consideración por el medio ambiente y el océano.

La historia de la protección del océano

La preocupación por la protección del medio marino, data incluso de tiempos anteriores a la primera guerra mundial y debido a que en principios del presente siglo se dio un gran crecimiento del comercio marítimo internacional se empezaron a celebrar las primeras reuniones y convenios con el propósito de crear una conciencia internacional de protección de los recursos vivos del mar, es así como posteriormente nace la OMI (Organización Marítima Internacional), la cual en materia de contaminación tiene las siguientes funciones:

- Promover la reducción de descargas de hidrocarburos.

- Minimizar las posibilidades de accidentes marítimos y derrames, y si llegaren a ocurrir, minimizar su magnitud.

- Estimular a los países ribereños su capacidad de respuesta ante las posibles emergencias.

- Desarrollar convenios sobre el tema y promover su aplicación.

El primer logro en la protección contra la contaminación del medio marino fue el establecimiento de las llamadas zonas prohibidas las cuales no permitían realizar descargas con un contenido de hidrocarburos de 100 o más partes por millón a menos de 50 millas de la costa más cercana, luego en 1969 se enmienda lo anterior, posteriormente con el incremento del transporte marítimo el OILPOL es reemplazado por el MARPOL por verse el primero insuficiente, mas adelante, luego de accidentes de buques mayores se adoptó el Protocolo de 1978 que formaría parte del MARPOL 73, luego en 1984 en el MEPC (Comité de protección del medio marino) se adoptaron enmiendas al Anexo I.

Jurisprudencia en el Perú

El Informe Nº: 49-2009-SUNAT/2B4000 del 3 de Julio del 2009 es una expresión formal de que el Estado peruano está en pleno conocimiento de la problemática de la contaminación por parte de embarcaciones y de la existencia de bases legales para actuar sobre la misma.
Lo que falta es voluntad y decisión política para empezar a corregir las omisiones en el control de la contaminación del dominio marítimo peruano.
Más allá del origen puntual del informe, el análisis efectuado por la administración tributaria es importante y debería tener un reflejo en las autoridades competentes de para actuar sobre la materia.

Por:
Marcos Kisner Bueno

6 de abril de 2015

CONTAMINANTES EN AGUAS RESIDUALES DE BARCOS PESQUEROS

Las aguas residuales vertidas por los barcos de pesca comercial son una fuente ignorada de contaminación marina, según un nuevo estudio estadounidense. Los investigadores sugieren que se le debería dar mayor importancia a este tipo de contaminación al evaluar el impacto medioambiental global de la pesca, ya que puede suponer un riesgo para la salud humana y la vida marina.

Las evaluaciones del ciclo de vida que analizan los impactos ambientales de la pesca pueden incluir los impactos sobre las poblaciones de peces o la contaminación producida por los artes de pesca de plástico desechados. Sin embargo, a menudo no consideran el impacto de las aguas residuales que se vierten en el mar como parte de las actividades pesqueras de rutina.

Los invito a leer el artículo CONTAMINANTES EN AGUAS RESIDUALES DE BARCOS PESQUEROS en la edición de abril de la Revista Pesca


31 de marzo de 2015

¿QUÉ PAPEL TIENE LA ACUICULTURA EN EL ACAPARAMIENTO DE OCÉANOS?

Aunque durante siglos se practicaron a pequeña escala, hoy día las actividades de acuicultura continental y cerca de la costa se han transformado y extendido hasta alcanzar una escala industrial sin precedentes. Foros científicos y normativos a escala internacional, como la GPO, cada vez presentan más la ‛acuicultura’ como una nueva panacea para producir pescado con supuestos beneficios económicos, sociales y ambientales. 
Si bien la gran mayoría de la producción de acuicultura a gran escala tiene lugar en Asia, muchos países de América del Sur y Central, Oriente Medio y Europa también están produciendo a gran escala. En las últimas dos décadas, su contribución mundial relativa a la oferta global de pescado para consumo directo ha aumentado del 10 al 50%.

 Los invito a leer el artículo ¿QUÉ PAPEL TIENE LA ACUICULTURA EN EL ACAPARAMIENTO DE OCÉANOS? en la edición de abril de la Revista Pesca

20 de marzo de 2015

HACIA UN MANEJO PESQUERO CON ENFOQUE ECOSISTÉMICO EN PERÚ

Por Mariano Gutiérrez, Oficial Técnico Senior – Proyecto GEF-PNUD Humboldt

En la región norte del Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt (GEMCH), el manejo de las principales pesquerías es precautorio y adaptativo, es decir que se regulan en función a los cambios que la variabilidad del ambiente provoca en el hábitat. En el caso de la administración de pesquerías, el Ministerio de la Producción (PRODUCE), basándose en las recomendaciones del Instituto del Mar del Perú (IMARPE), emite normas de tipo legal y administrativo que son herramientas para una gestión pesquera precautoria. No obstante, estas regulaciones son aplicadas bajo un enfoque monoespecífico, que sin duda será mejorado conforme se implementen nuevas medidas de gestión basadas en el conocimiento sobre el funcionamiento del ecosistema en su conjunto.

En el GEMCH, la principal pesquería es la de anchoveta, que es el insumo fundamental para la producción de harina y aceite de pescado que se utiliza en la acuicultura mundial. Esta pesquería se desarrolla desde hace más de 60 años, y hace más de 20 se encuentra en una fase sostenible gracias a las mejoras que ha experimentado la gestión, lo que incluye un marco regulatorio adecuado y en constante reforma. Sin embargo, una nueva actividad de pesca sobre anchoveta, que empieza a ser regulada (PRODUCE 2012), ha representado el ingreso cientos de naves pesqueras de menor escala para abastecer a la industria de conservas.

No se sabe a ciencia cierta cuál es la cantidad anual que captura esta flota. Sin embargo, se ha estimado que esas capturas serían no menores a medio millón de toneladas anuales (entre 10 y 15% de la producción legal). Esta flota tiene permiso de operar para abastecer, en teoría, a la industria de consumo humano directo. Sin embargo, debido a la carencia de infraestructura adecuada, tanto en las naves como en puntos de descarga, con la consiguiente pérdida de calidad, gran parte de estas capturas se destinan en realidad a la producción de harina en plantas informales . Se desvirtúa así el propósito original de incrementar el consumo humano local de anchoveta para reducir los índices de desnutrición.

Sin embargo, todas estas circunstancias se desarrollan teniendo a la población de anchoveta en una condición biológicamente óptima. La estimación de biomasa de la anchoveta, al verano del 2013 (IMARPE 2013) era de más de 12 MT con varios grupos modales, tanto en la fracción adulta como juvenil de la población, ¿Cómo ha sido esto posible?

 La respuesta está en las lecciones aprendidas

Ha habido progresos significativos en la gestión pesquera local. En 1983, IMARPE inició el Programa de Evaluación de Recursos Pelágicos a bordo de barcos científicos, lo que permite obtener información directa de varios componentes del  ecosistema. Asimismo, la determinación de tallas mínimas de captura; la introducción de las vedas reproductivas, que representan alrededor de 180 días por año; la introducción de las vedas temporales y zonales; la recomendación de cuotas por temporadas; la introducción del concepto de año biológico; la evolución metodológica y tecnológica en todas las áreas; la creación del sistema de seguimiento satelital; etc.,  son resultado de un continuo aprendizaje.

La implementación de la ley de cuotas el año 2008 redujo drásticamente el esfuerzo de pesca y el estrés sobre el ecosistema. Y desde el año 2013, imposición de vedas a las flotas artesanal y de menor escala que operan sobre anchoveta, son el resultado de la aplicación del enfoque precautorio (FAO 1992) en la gestión pesquera recomendada por IMARPE. Por último, el uso constante de información proveniente de observadores de IMARPE, tanto a bordo como en puntos de descarga, y el actual proceso de fortalecimiento institucional en favor del IMARPE y de PRODUCE, busca fortalecer la capacidad operativa de las entidades de gobierno del sector pesquero.

 Hacia un enfoque ecosistémico de la gestión ecosistémica

Ambientalmente nos hallamos en una condición óptima para realizar mayores reformas que sustenten una mejora del manejo adaptativo monoespecífico basado en anchoveta, para incorporar de modo específico a otros componentes importantes del ecosistema, por ejemplo, las aves y mamíferos marinos y otras especies que ocupan un nivel trófico similar al de la anchoveta. El manejo monoespecífico actual busca proteger a la anchoveta y, de esa manera, proteger el íntegro del ecosistema dado el rol fundamental de esta especie para el funcionamiento y salud del Gran Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt (GEMCH). Sin embargo, según afirman Chavez et al, el lugar donde existen las mayores capacidades para implementar un manejo con enfoque ecosistémico multiespecífico, es el GEMCH.

También es importante mirar el pasado para extraer lecciones para el futuro. Según Salvatecci (2013), desde inicios del siglo XX la abundancia  de anchoveta es la mayor en 25 mil años, lo que fue estudiado a partir del análisis de la deposición de escamas en los sedimentos de la plataforma continental.

Hay entonces una alta productividad en el ecosistema, lo que genera la oportunidad de introducir mejoras en la legislación pesquera con base en los hallazgos científicos y en la investigación económica y social en curso (HCLME 2014). En otras palabras, esta es una época ideal para introducir mejoras en la gestión, con el propósito de diversificar la producción pesquera que haga menos vulnerable esta importante actividad económica.

Asimismo, considerando las oportunidades y amenazas que se derivan del cambio climático, es importante incrementar el monitoreo del ecosistema y la participación de las universidades en la investigación científica, la cual actualmente es limitada. Es necesario ampliar nuestro conocimiento sobre la biología y ecología de un grupo numeroso de especies sobre las cuales no hay suficiente estudio sobre su biología, trofodinámica, distribución y abundancia.

Las universidades pueden generar una investigación multidisciplinaria muy positiva e importante para el país si se logra concertar una alianza entre ellas, el IMARPE y los gremios de pescadores y empresas pesqueras. El propósito de todo ese esfuerzo debe ser el incremento de la recolección de información con calidad científica, así como su análisis y la incorporacióndel conocimiento científico en la gestión del estado, para así avanzar así hacia un manejo con enfoque ecosistémico en el uso de los recursos y servicios que nos ofrece el océano.

 Referencias

Arias Schereiber M., A. Hallyday. (2013). Uncommon among the Commons ? Disentangling the Sustainability of the Peruvian Anchovy Fishery. Ecology and Society 18(2): 12

Chavez F, Bertrand A, Guevara-Carrasco R, Soler P, Csirke J. (2008). The northern Humboldt Current System: Brief history, present status and a view towards the future. Progress in Oceanography. 79:95-105.

HCLME. 2014. Análisis DiagnósticoEcosistémicoTranszonal. Proyecto GEF-PNUD-Humboldt, 125 pp

IMARPE. (2013). Informe Ejecutivo del Crucero 130203 de Evaluación Acústica de Recursos Pelágicos. www.imarpe.gob.pe.

PAREDES C., U. Letona. (2013). El futuro de la anchoveta y la normativa pesquera.Análisis y propuestas de política. WorldWildlifeFund, WWF. Universidad de San Martín de Porres, USMP.Lima, 107 pp

PRODUCE (2012). Decreto Supremo 005-2012 (establece una clasificación de la flota artesanal y de menor escala). Lima.

SALVATECCI R. (2013). Variabilitémulti-décennale et millénaire de l’intensité de la Zone de Minimumd’Oxygène, de la productionexportée et des populations de poissonspélagiques à partir de sédimentsmarinslaminés à Pisco, Pérou, aucours des derniers 25 000 ans.Thèse de doctorat de L’UniversitéPierre et Marie Curie. Paris, 277 pp.

 Fuente


12 de marzo de 2015

Manejo ecosistémico de la pesquería de anchoveta ¿será posible?

El tema es cómo toma el Ejecutivo las opiniones y recomendaciones que propone este documento y cualquier otro que pueda presentarse proveniente de entidades privadas. Hasta ahora, solamente el Estado y los administrados, es decir los armadores e industriales, participan de alguna manera en la fijación de reglas para la extracción y procesamiento de los recursos pesqueros. La ecuación debería ser mejorada incorporando a la sociedad civil y/o a  los ciudadanos debidamente representados en su condición de propietarios de estos recursos naturales.

Los invito a leer el artículo HACIA UN MANEJO ECOSISTÉMICO DE LA PESQUERÍA PERUANA DE ANCHOVETA en la edición de marzo de la Revista Pesca