La gestión pesquera

Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.

29 de marzo de 2017

El financiamiento de la innovación en pesca y acuicultura

Para efectos de la investigación y desarrollo tecnológico en el Perú se han desarrollado las entidades que existen, gracias a la cooperación internacional, de una manera casi fortuita y no por efecto de un debido planeamiento derivado de una necesidad.

El ITP y el CEP Paita se crean gracias a la cooperación de Japón. El BIC Humboldt se tiene gracias a la cooperación alemana, y el IMARPE proviene de cooperación técnica de FAO.

En líneas generales el Perú, por su condición de país en vías de desarrollo ha sido sujeto de mucha cooperación técnica en pesca. Si bien es cierto la ayuda en forma de cooperación era  generosa, no podemos dejar de especular en que detrás hubo también interés por privilegios en cuando a permisos de pesca y otros. El hecho es que desde entonces no ha crecido la oferta tecnológica en forma orgánica, sostenida y con recursos propios.

Probablemente fue válido hasta hace algunos años esperar todo, o casi todo, de la cooperación internacional; pero desde que el Perú se convierte en el país pesquero con los desembarques más grandes del planeta y en la segunda pesquería del mundo, es momento de dejar de depender de la ayuda externa porque podemos disponer de nuestros propios recursos financieros si administramos mejor la pesquería.

Incluso la construcción de los desembarcaderos pesqueros artesanales proviene de préstamos y cooperación internacional. Hoy estas instalaciones requieren de nuevas tecnologías y de innovación en sus procesos, pero no se aprecia oferta para atender esta necesidad.

Pero ya no somos sujetos de cooperación internacional por estar considerados como país de renta media. Una consecuencia del crecimiento económico de los últimos años.

Una mejor participación del Estado en la renta de la industria debe permitir el financiamiento de un plan estratégico de largo plazo con la I&D+i como componente importante.

Con exportaciones anuales promedio de 3 mil millones de dólares, el Perú ya no está en el mismo escenario que hace veinte años como para pensar en la cooperación o el financiamiento externo para impulsar el desarrollo tecnológico del sector. Por otro lado no es sostenible tampoco.

Entramos a una etapa de financiamiento para alcanzar un desarrollo de la I+D+i; pero que igual tiene que pagarse eventualmente. ¿Quién proveerá los recursos para el pago? ¿El tesoro público con los impuestos de todos los peruanos? Si así fuese ¿cuál es el beneficio obtenido por la ciudadanía que justifique el pago correspondiente? Por lo menos el beneficio debiera ser un mayor acceso a productos pesqueros de calidad, de precio accesible para las mayorías y un mercado interno en igualdad de condiciones de competitividad que el mercado externo

Siendo que toda innovación o avance repercute en una mejor calidad de producto y en mejor rentabilidad para la empresa privada, se presume como razonable que la participación de la industria a través de una contribución equitativa de los derechos de pesca, daría sostenibilidad a la I&D+i. 

Le compete al Estado ser el promotor y el articulador; y en ese sentido se gesta el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura del cual se comenta en esta edición.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a ABRIL 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En formato revista en el siguiente link:


27 de febrero de 2017

Investigación, desarrollo e innovación en la pesquería peruana

El desarrollo histórico de la pesquería peruana se caracteriza por la marcada orientación hacia la producción de harina y aceite de pescado. Este desarrollo ha estado condicionado principalmente por la abundancia de los recursos pelágicos susceptibles de ser capturados y procesados masivamente y por la gran demanda de piensos y suplementos proteicos en el mercado internacional. Ésta marcada orientación hacia la producción industrial de harina y aceite de pescado ha influenciado la marcha y el desarrollo de las investigaciones científicas y tecnológicas, el establecimiento de los sistemas de información y colección de estadísticas, e infraestructuras de apoyo y servicios. Esta afirmación se evidencia en la mayor proporción de informes e investigaciones sobre la anchoveta en relación al resto de recursos.

En ese sentido no se evidencia, en la estructura del modelo de gestión vigente, que exista una entidad especializada en ciencia, tecnología e innovación que ocupe una posición rectora y articuladora, lo que se presenta como una importante limitación del modelo organizacional para la pesquería en el contexto actual, donde las necesidades de I+D+i son vitales.

En Mayo 2015, a solicitud del Ministro de la Producción, el Consejo de Ministros aprobó iniciar las gestiones para el endeudamiento ante el BM para el financiamiento del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA), por USD 40 millones, encargando al Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura de PRODUCE constituirse en la Unidad Formuladora del PNIPA.

Sobre la base de estos pasos y aprobaciones previas, el Ministerio de la Producción, a través del Vice Ministerio de Pesquería formuló el Estudio de Factibilidad del PNIPA,  orientado a fortalecer los procesos de innovación en el sector pesca y acuicultura (P&A) del Perú.  Este Programa se enmarca en la línea del fomento de la I+D+i que se impulsan desde diversos sectores, con el apoyo del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), desde hace unos 15 años.

Hace pocas semanas el préstamo en mención fue oficializado. Por lo tanto, el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura ya dispone de financiamiento.

El PNIPA y sus Proyectos se construyen en un contexto de fomento de la innovación que no tiene parangón en la historia reciente del país. Si bien es cierto, algunas de estas iniciativas han hecho algún esfuerzo por canalizar recursos hacia el sector Pesca y Acuicultura, estos aparecen totalmente insuficientes, frente a las necesidades de renovación del modelo de desarrollo del sector P&A.  Este requiere una mayor especialización y envergadura, menor dispersión, y coherencia con la política de fomento de la innovación del sector P&A.

En consecuencia, el sector pesca y acuicultura peruano entra a una nueva etapa en el campo de la investigación, desarrollo e innovación, que se espera alcance óptimos resultados en el futuro inmediato.

La nueva visión de la pesquería peruana debiera ser, no de promoción e incentivo por mayor extracción, sino de consolidación y tecnificación de los niveles alcanzados. Capturas más eficientes pero dentro de límites sostenibles, mayor valor agregado, óptimo nivel sanitario de los productos que ingresan al mercado, igualdad de condiciones para el mercado interno y externo.

La innovación y la tecnología alcanzan en este contexto su máxima necesidad.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a MARZO 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.
En formato revista en el siguiente link:

En PDF en el siguiente link:
http://www.revistapescaperu.org/images/revistas/2017/REVISTA_PESCA_MARZO_2017.pdf

27 de enero de 2017

El enfoque de los derechos de pesca

La exportación de productos pesqueros, en el caso de la pota y otros, recibe un drawback, que viene a ser una especie de subsidio, cuyas cifras oficiales no se encuentran visibles en forma precisa. La extracción de pota, por efectuarse por la flota artesanal ya que no existe flota industrial actualmente que pueda extraerla, está exenta del pago de derechos de pesca. La comercialización de este recurso, por tratarse de un recurso pesquero en estado fresco, está exonerada del pago del IGV bien sea en el mercado nacional o cuando se vende a una planta procesadora.

La pesca artesanal no está obligada al pago de derechos de pesca. Pero si bien es cierto una parte de sus desembarques va a los mercados nacionales para consumo interno (lo cual puede ser un argumento para esta exoneración de pago fijada en la Ley General de Pesca), también es verdad que la mayor parte va a las plantas congeladoras y enlatadoras que exportan sus productos. En este caso, no hay justificación alguna para que la materia prima, procesada o no que se exporta, no pague un derecho por la extracción.

Por otro lado, las exportaciones en general, no pagan IGV por cuanto se les devuelve ese impuesto, así que no se puede considerar ese tributo como un aporte de la industria pesquera.

Por tanto, en términos de contribución monetaria al  país, el monto cobrado por el Estado por derechos de pesca a la actividad pesquera, no es el más conveniente a los intereses nacionales.

No es equitativo, desde el enfoque ciudadano, que se exporten productos sin pago de derechos de pesca. La venta para el consumo interno sí se puede justificar que sea exceptuada, porque la extracción de un recurso natural del cual los 30 millones de peruanos somos propietarios, si fuese gravada, sería trasladada al consumidor nacional lo que lo encarecería injustamente. Sin embargo, el recurso natural que se exporta para ser consumido por poblaciones de otros países, no debe ser gratis.

Que la pesca es relativamente importante en el crecimiento del PBI, no hay duda, pero ello no necesariamente implica o significa que el país está recibiendo una justa participación en el negocio, considerando que es el propietario de la materia prima.

Este es el tema de fondo que requiere de una reforma en el sistema. La atención no debe enfocarse exclusiva ni principalmente en la sostenibilidad de la anchoveta ni en la industria de harina de pescado, ni en la creación de conflictos. Es poco probable que la industria esté forzando al colapso de este u otro recurso y es aún menos probable que el IMARPE no sea responsable en sus recomendaciones. Insistir en una confrontación con la industria, en especial con la de harina de pescado, no es eficiente ni tendrá resultado positivo alguno. Genera un desgaste improductivo. Resulta insensato creer que alguien va a ganar una pelea contra la industria. La historia, los hechos y la práctica lo evidencian.

El enfoque debe centrarse en llegar a una equitativa contribución de toda la industria procesadora y extractiva de recursos hidrobiológicos con el Estado peruano y por consecuencia con el propietario del recurso pesquero: la Nación.

Tres puntos básicos alrededor de los cuales deben diseñarse nuevas políticas:
·       La extracción de recursos pesqueros que se destinan a la exportación, no puede ser gratis ni barata.
·   La atención de las necesidades de alimentación de la población peruana debe estar por encima de las conveniencias y beneficios de su exportación.
·       Los derechos de pesca y la participación de la Nación en el negocio pesquero deben ser más equitativos.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a FEBRERO 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

https://www.yumpu.com/es/document/view/56781617/revista-pesca-febrero-2017

29 de diciembre de 2016

La pesca y los impuestos

La contribución del sector pesquero con el Estado se reduce al impuesto a la renta de tercera categoría y al pago de derechos de pesca.  El IGV se devuelve al empresario en el caso de exportaciones. La comercialización de pescado en estado fresco está exonerada del IGV. La estructuración del canon pesquero, se hace sobre la incorporación del 50% de los derechos de pesca recaudados y del 50% del impuesto a la renta de tercera categoría del sector. El otro 50% de los derechos de pesca permanece a disposición de Produce.

“Derechos de pesca” es un término empleado para expresar que por la extracción de determinadas especies se paga una tasa, es decir una suma de dinero, por tonelada métrica extraída.  En el caso de la anchoveta, el principal recurso pesquero, la norma vigente introduce como factor de pago de derecho de pesca de anchoveta el 0.25% del valor FOB de la harina de pescado computable sobre el precio promedio mensual según información oficial que emita Aduanas. El aceite de pescado derivado de la producción, queda libre de pago de derechos en esta ecuación, asumiendo que la producción de harina absorbe la contribución.  Otros recursos pesqueros como la pota, la merluza, el jurel y la caballa son también sujetos de “derechos de pesca”. Tienen tasas de pago diferenciadas y solamente si son capturados por embarcaciones industriales o de bandera extranjera. La extracción realizada por la pesquería artesanal no es sujeto de pago de derechos de pesca. 

La distribución de los recursos del canon a los gobiernos locales y regionales necesita ser revisada porque es no es la mejor. Existen gobiernos locales que reciben menos de 30 soles.

La proporción entre lo que factura la industria como exportaciones y lo que le paga a la Nación, como propietaria del recurso pesquero a través del impuesto a la renta y los derechos de pesca, necesita ser revisada. El Estado debe redefinir las tasas para hacerlas más justas y evaluar la conveniencia de que todos quienes realizan esfuerzo pesquero contribuyan con el país. El subsidio a la exportación de algunos productos pesqueros vía “drawback” debería ser evaluado también a fin de que la exportación no signifique una competencia desleal a la venta al mercado interno.

El sector artesanal demanda apoyo del Estado y construcción de infraestructura. La industria tiene necesidades como mayor investigación y transferencia tecnológica. ¿Con qué recursos económicos podría atenderse esta demanda?. ¿Con qué recursos cuenta el Estado para mitigar los impactos ambientales que causan la flota y la industria pesquera, así como para inversiones en infraestructura del sector?

El sector pesquero debe contribuir con el Estado en forma justa y proporcional a la renta que genera y a las demandas de inversión que necesita que el Estado efectúe.

La participación de la Nación en la renta pesquera es un tema diferente al de su participación en el PBI. Ambos aspectos tienen que ser analizados en sus propios contextos.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a ENERO 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.


27 de noviembre de 2016

Porque se debe conocer el mar y la pesquería

Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) 2014, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INEI) a nivel nacional, la desnutrición crónica afectó al 14,6% de niñas y niños menores de cinco años.  Se presenta principalmente en zonas rurales (21.9%) y en menor proporción en lugares urbanos (5.8%). 

La anemia, a nivel nacional, afecta al 46.8% de niñas y niños menores de tres años de edad. Se presenta con mayor frecuencia en áreas rurales (57.5%), a comparación con la zona urbana (42.3%).

A pesar de su inmensa riqueza marina, este porcentaje de niños sufren de desnutrición crónica, consecuencia en gran medida de la escasa disponibilidad de alimentos nutritivos. Por ello, entre otras razones, somos un país obligado a conocer el mar y sus recursos, para priorizar acciones orientadas a atender las necesidades primarias de alimentación y nutrición de nuestra población. O para exigirlas.

Mientras esto no se resuelva, no podremos crecer con equidad y con inclusión. El modelo nos lleva a considerar que el producto pesquero es más rentable cuando se exporta. La necesidad de otros países es una fórmula mágica que lo transforma todo en oro.  Nos jactamos, groseramente, del éxito económico que significan los volúmenes de proteína exportados tanto en forma de harina de pescado como de productos hidrobiológicos congelados y en conservas, mientras niños peruanos padecen hambre. Lo censurable es que la exportación se subsidia y se incentiva, mientras que la venta de pescado al mercado nacional no tiene ningún beneficio ni apoyo estatal. No se compite con equidad por ambos mercados.

La actual contribución de la pesca a través de derechos de pesca e impuesto a la renta de tercera categoría es insuficiente e inequitativa. No es inclusiva ni redistributiva. Los índices de distribución del canon pesquero son errados: distribuyen escasos recursos en forma ineficiente. La exportación de nuestros recursos pesqueros no beneficia sino a una pequeña porción de la población.

No se puede proteger lo que no se conoce, por eso hay que conocer el mar y la pesca. No se puede distribuir lo que no ha sido cobrado, por eso hay que cobrar derechos de pesca justos. No se debe explotar recursos naturales sin compensar adecuadamente a la sociedad. No debe existir desnutrición en un país con tanta abundancia de proteína proveniente de recursos pesqueros. Por eso debe someterse a debate la necesidad de una mejor participación de la Nación en la bonanza de la pesquería del Perú, cuyo paradigma dominante es el de una pesquería mono específica que desembarca los volúmenes más grandes de recursos pesqueros del planeta, sin generar beneficios adecuados para la sociedad peruana.

Utilizar los recursos pesqueros para la alimentación nacional en forma prioritaria, debería ser un objetivo nacional fundamental en la elaboración de una Política de Estado para la pesquería peruana.

La pesquería no es solamente un tema de exportación, ni de sus empresarios o trabajadores, ni de los pescadores. Debe ser, fundamentalmente, una actividad que focaliza su atención en el ciudadano, que es el consumidor final. Debemos procurar que este sea, prioritariamente nacional y no extranjero.

 “El derecho a pescar debería basarse en criterios ambientales y sociales”

Marcos Kisner Bueno

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a DICIEMBRE 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

http://issuu.com/revistapesca/docs/revista_pesca_diciembre_2016/1

13 de noviembre de 2016

Pesca, la revista

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información, ideas y  corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de seguridad alimentaria y  del cuidado del medio ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.

Tratamos de comunicar  información objetiva, técnica y política que nos permita contribuir al engrandecimiento del conocimiento mar y de sus recursos por parte de la ciudadanía, la misma que tiene la obligación de conocer para poder defender el buen uso de sus recursos naturales y de sus ecosistemas marinos, fluviales y lacustres.

En 2016 cumplimos 56 años al servicio de la información pesquera.

A partir del 6 de marzo del 2010,  la revista suspendió su publicación en formato impreso y se empieza a publicar en formato digital (PDF) en una página web.

A través de Facebook, en un grupo denominado “Pesca y Mar” se cuelgan noticias  que se evalúa tienen trascendente interés para sus miembros y lectores de la Revista.


Las ediciones en formato PDF pueden bajarse gratuitamente en el portal: 

27 de octubre de 2016

La Constitución y los recursos pesqueros

Eventualmente se hacen públicas algunas denuncias o se difunden noticias relacionadas con la pesca; pero en términos generales, una vez pasado el impacto mediático, se olvida el asunto y no pasa nada que genere un cambio. Este tipo de información coyuntural no surte efecto práctico y real de cambio para mejorar las cosas, simplemente crea impactos temporales que son rápidamente olvidados.

La ciudadanía peruana no pesquera, no tiene posibilidad de incrementar su conocimiento e información sobre la pesquería, en gran parte debido a la ausencia de información; pero también por desinterés ya que no tiene motivación para preocuparse por el mar y la pesca.

Las autoridades políticas tampoco evidencian conocimiento suficiente sobre esta materia como para asumir su administración en forma eficaz. Por otro lado cambian demasiado frecuentemente y los planes de trabajo duran poco, se descontinúan y/o se inventan nuevos sin respetar los existentes.

El manejo político de la gestión pesquera es sensacionalista y cortoplacista, busca figurar en la foto mientras dure el mandato, el cual es generalmente más corto que el gobierno mismo. Basta con echar una mirada a la cantidad de ministros y viceministros designados en los últimos 10 años, para darse cuenta del daño que le hace al sector la excesiva rotación de funcionarios. Porque cada cambio genera movimientos adicionales de personal en la estructura. Entre 2006 y 2016 se ha tenido 11 Ministros de la Producción y 9 viceministros de Pesquería (un promedio de uno por año).

El insuficiente conocimiento sectorial sumado a la velocidad con que rotan, limita la capacidad de confección de planes de largo plazo; pero además convierte al funcionario en fácil presa de lobistas y operadores políticos que tienen agendas particulares, o de parte, orientadas a satisfacer intereses de sus empleadores. A menor conocimiento e inexistencia de políticas de largo plazo, mayor capacidad de influencia del lobista.

Lo que sabemos es que el aspecto más elogiado por la prensa y alabado por los agentes económicos es la exportación. Nos han inculcado la idea de que somos buenos porque exportamos y/o pretendemos exportar mucho más. Si eso es lo mejor para el futuro alimentario del país, es discutible. Si la participación del Estado en la renta generada por la pesca y sus exportaciones es la justa, también es discutible.

Deberíamos tener presente que la Constitución establece en su Artículo 66°, que los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación.  El Estado es soberano en su aprovechamiento. Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La  concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.

Por tanto los pescadores artesanales, los empresarios y los trabajadores de la industria no son los propietarios de los recursos pesqueros, sino la Nación. Es obligación del Estado regular las condiciones de las concesiones que otorga, priorizando el interés nacional y no los intereses de parte. El bien común de las mayorías peruanas necesitadas de proteína que puede provenir de la pesca, se antepone a las necesidades e intereses de los administrados.

Aparentemente la inadecuada comprensión del mandato constitucional ha generado la errónea percepción de que existen propietarios de los recursos pesqueros, o que unos tienen más derechos que otros a su explotación. La verdad es que no es así. El único propietario es la Nación, o sea todos los ciudadanos peruanos. Nadie tiene más o menos derechos que otro. Es el Estado quien establece las reglas para su manejo y debe hacerlo ajustándose al mandato constitucional en la forma más eficiente y eficaz posible.

Marcos Kisner Bueno

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a NOVIEMBRE 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

https://www.yumpu.com/es/document/view/56178611/revista-pesca-noviembre-2016

25 de octubre de 2016

La promoción del consumo de pescado

¿Podemos promocionar un mayor consumo de pescado en el Perú sin disponer de información apropiada para hacerlo?

¿Cual es la actual capacidad de extracción que posee la flota artesanal y en general la pesca artesanal? ¿Sabemos cuantos lenguados, chitas, meros, corvinas, etc. pueden ser extraídos con la capacidad de realizar esfuerzo pesquero actual?

¿Sabemos cuál es el estado de salud de esas biomasas comerciales que son las más buscadas por el mercado? ¿Sabemos cuántas toneladas se pueden extraer científicamente sin afectar su capacidad de reproducción y por consiguiente su sostenibilidad? 

Si no sabemos eso ¿es sensato y apropiado promocionar el mayor consumo de pescado y a la propia actividad extractiva?
"Conocer es la clave para preocuparse, y con la preocupación hay esperanza de que la gente se sienta motivada a emprender acciones positivas. Puede que no se preocupen aun sabiendo, pero no pueden preocuparse si no son conscientes.
Un 97% de la Tierra es océano. Sin azul, no hay verde. Si creen que el océanos no es tan importante, imagínense la Tierra sin él. Nos viene a la mente Marte. Sin océano, no hay sistema de soporte vital. Ahí es donde se encuentran todos los activos. Y los hemos consumido mucho más rápido de lo que los sistemas naturales pueden reabastecerlos. Con cada gota de agua que bebemos, cada vez que respiramos, estamos conectados con el mar, con independencia del lugar de la Tierra en el que vivamos.
Gran parte del oxígeno de la atmósfera es generado por la vida en el mar. Con el tiempo, la mayoría del carbono orgánico del planeta ha sido absorbido y almacenado allí, sobre todo por microbios. El océano gestiona el clima, estabiliza la temperatura y modela la química terrestre. El agua del mar forma nubes que regresan a la tierra y al mar en forma de lluvia, aguanieve y nieve. Y el océano alberga alrededor de un 97% de la vida en el mundo, y tal vez en el universo. Sin agua no hay vida. Sin azul, no hay verde. Sin embargo, los humanos tenemos la idea de que la Tierra – toda la Tierra -, los océanos y los cielos son tan vastos, tan resistentes, que no importa qué hagamos. Puede que eso fuera cierto hace 10,000 años, y tal vez incluso hace mil. Pero en los últimos cien años, y especialmente en los últimos cincuenta, hemos diezmado los activos – es decir, el aire, el agua, la fauna y la flora - que hacen posible nuestra vida.
Las nuevas tecnologías están ayudándonos a comprender la naturaleza, la naturaleza de lo que está ocurriendo, mostrándonos nuestro impacto en la Tierra. En primer lugar, debemos saber que tenemos un problema. Y, por suerte, en nuestros días, hemos aprendido más sobre dicho problema que en toda la historia anterior. Con el conocimiento llega el cuidado; con el cuidado llega la esperanza de que podamos hallar un lugar duradero para nosotros dentro de los sistemas naturales que nos sustentan.
Pero primero tenemos que conocer.
Estamos arrojando cientos de millones de toneladas de plástico y basuras al mar, millones de toneladas de redes y aparejos de pesca desechados que siguen matando. Estamos obstruyendo el océano, envenenando el sistema circulatorio del planeta. Y estamos capturando cientos de millones de toneladas de fauna y flora, todas ellas unidades basadas en el carbono. Estamos matando tiburones para preparar sopa de aleta.
Las cadenas alimentarias condicionan la química planetaria y gestionan el ciclo del carbono, del nitrógeno, del oxígeno y del agua, nuestro sistema de sustento vital. Por increíble que parezca, todavía matamos atunes de aleta azul, una especie en peligro de extinción y mucho más valiosa viva que muerta.
Todos estos son elementos de nuestro sistema de sustento vital. Matamos utilizando palangres con anzuelos cebados cada pocos metros y que pueden extenderse a lo largo de ochenta kilómetros o más. Los pequeños industriales de arrastre o dragado remueven el fondo como excavadoras y se llevan todo cuanto se interpone en su camino. Utilizando Google Earth, pueden ver buques de arrastre en China, el mar del Norte y el Golfo de Mexico, agitando los cimientos de nuestro sistema de sustento vital y dejando rastros de muerte a su paso.
La próxima vez que coman sushi, sashimi, bistec de pez espada, cóctel de gambas o cualquier criatura del océano que les guste, piensen en el coste real. Por cada libra que llega al mercado, más de diez – incluso cien – pueden ser desechadas como pesca incidental. Esta es la consecuencia de ignorar que existen límites a lo que podemos extraer del océano.
Todavía queda tiempo para revertir la situación, pero no demasiado. No obstante, seguir como hasta ahora significa que dentro de cincuenta años no quedarán arrecifes de coral, ni tampoco pesca comercial, ya que los peces habrán desaparecido. Imaginen un océano sin peces. Imaginen lo que eso significa para nuestro sistema de sustento vital"


De “UN MUNDO AZUL” por Sylvia Earle

Marcos Kisner Bueno

28 de septiembre de 2016

La problemática pesquera en la nueva gestión: Perú


Uno de ellos es la pesca artesanal, cuya problemática resulta compleja y agravada por la gran cantidad de organizaciones con las cuales se debe dialogar para establecer consensos. En cambio con la pesquería industrial hay solamente dos grandes gremios principales que representan a la mayoría de los administrados.

Muchos intereses, mucho dinero en juego, muchas organizaciones representativas y muchos administrados, todos ellos con presencia más o menos activa en la defensa de sus intereses empresariales y gremiales.

El producto final de todas las actividades pesqueras es consumido, al final de la cadena, por el ciudadano. Pero ocurre que este no tiene presencia ni participación en la administración del recurso pesquero, mientras que todos aquellos que sí la tienen, usufructúan un recurso natural renovable que no es de su propiedad, sino de toda la Nación y sobre el cual priorizan su exportación. La injusta ironía es que esta no es una invitada al festín donde se reparte lo que es suyo.

La falta de información adecuada y oportuna, así como el desinterés del público en general, favorecen la marginación de la sociedad en la toma de decisiones. Una de las consecuencias es la existencia, por ejemplo, de un programa estéril como es “A comer pescado”, que se orienta a un sector de la población que en términos reales no lo necesita. Otra es que se permite que instituciones como lo fueron el Centro de Entrenamiento Pesquero de Paita y el Instituto Tecnológico Pesquero, hayan sido inútilmente destruidos por administraciones anteriores. El primero absurdamente fusionado con el FONDEPES y el segundo reemplazado por un confuso cóctel de CITES ineficaces que hasta ahora no llegan a estar a la altura de lo que fue el antiguo Instituto Tecnológico Pesquero.

Gran parte del problema ha sido generado por la entrega del manejo sectorial a personas sin las debidas cualidades, ni preparación para manejar estos temas, sobre los cuales carecían de la adecuada información, capacidad y experiencia. Serias denuncias efectuadas por importantes investigaciones no han generado cambios en el sector. El enfrentamiento de algunas administraciones con la industria siempre han dado a la autoridad de turno como perdedora, evidenciando que la mejor opción para administrar el sector es generar consensos y no enfrentamientos.

Sumado a las presiones de los gremios y a la ausencia y desinterés de la Sociedad Civil y la ciudadanía, el resultado es la caótica situación en la cual se encuentran los recursos pesqueros y que hoy resulta difícil enfrentar, más aún ante la inexistencia de una agenda de largo plazo.

En este sentido las declaraciones y acciones anunciadas del Ministro Giuffra, que se reproducen en esta edición, alientan la esperanza de que se aborde debidamente la problemática de la pesca en esta gestión.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería.

Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información amplia y variada para que el lector empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a OCTUBRE 2016 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.