La gestión pesquera

UNA PESQUERÍA SOSTENIBLE ES AQUELLA QUE PUEDE MANTENERSE DE FORMA INDEFINIDA SIN COMPROMETER LA VIABILIDAD DE LA POBLACIÓN DE LA ESPECIE OBJETIVO Y SIN EJERCER UN IMPACTO NEGATIVO SOBRE OTRAS ESPECIES DENTRO DEL ECOSISTEMA, INCLUIDAS LAS PERSONAS.

ADEMÁS DEBE INCLUIR UN COMPROMISO DE BUENAS PRÁCTICAS CON EL MEDIO MARINO, CONTAMINACIÓN CERO Y QUE LA ACTIVIDAD NO PRODUZCA DAÑOS IRREVERSIBLES.

29 de junio de 2015

Los ojos en el océano

Daniel Pauly no solo ha recibido una gran cantidad de premios por su trabajo, sino que también ha hecho enemigos. Nunca miedoso, habla sin tapujos  abiertamente sobre la conservación del océano y está dispuesto a señalar con el dedo a las grandes compañías multinacionales que controlan gran parte de la industria pesquera mundial.

Parte de su motivación para buscar la verdadera captura de las naciones en vías de desarrollo es permitir a estos países a tomar el control de sus propios recursos. Él dice que gran parte de la crítica viene de la gente que piensa que se ha acostado con las organizaciones no gubernamentales ambientales, que los científicos pesqueros han tendido a rehuir.

Los invito a leer el artículo “PESCA: LOS OJOS EN EL OCÉANO” en la edición de Julio de la Revista Pesca


21 de junio de 2015

PESCADORES ARTESANALES, PROTAGONISTAS DE LA CONSERVACIÓN MARINA


Los emprendedores sociales no se conforman con dar un pez ni con enseñar a pescar. No descansarán hasta que hayan revolucionado la industria pesquera” 

Es la única manera de saber qué comemos en un restaurante. Si ese pez era salvaje o si nació encerrado en una piscifactoría. Si ha llegado hasta el plato desde las redes de un pescador artesanal o atrapado por las fauces de la industria. 

Los invito a leer el artículo “PESCADORES ARTESANALES, PROTAGONISTAS DE LA CONSERVACIÓN MARINA” en la edición de Junio de la Revista Pesca

2 de junio de 2015

EL OCÉANO REPRESENTA LA SÉPTIMA ECONOMÍA MUNDIAL

Según la estimación conservadora del informe, el valor de los activos clave del océano ascendería a, como mínimo, 24 billones de dólares. Si se compara con las diez mayores economías mundiales, el océano estaría la séptima, con un valor anual en bienes y servicios de 2,5 billones de dólares (el PIB de España está valorado en 1,39 billones de dólares)

Los invito a leer el artículo “EL OCÉANO REPRESENTA LA SÉPTIMA ECONOMÍA MUNDIAL” en la edición de Junio de la Revista Pesca

11 de mayo de 2015

Barcos chinos vacían el mar argentino

BARCOS CHINOS VACIAN EL MAR ARGENTINO

El calamar es una fuente de alimento para la merluza, como también para aves y mamíferos acuáticos. El daño ambiental y ecológico que ejerce esta desmesurada pesca es proporcional a las ganancias que cosecha. Según cálculos de Greenpeace, la captura de calamar por parte de flotas extranjeras es de más de 500 mil toneladas anuales. Dado que el precio aproximado del molusco es de 1100 dólares la tonelada, el valor total estimado que pierde Argentina es de 550 millones de dólares anuales.

Los invito a leer el artículo “BARCOS CHINOS VACIAN EL MAR ARGENTINO” en la edición de mayo de la Revista Pesca

8 de mayo de 2015

La basura ahoga a los mares

Hay dos cuestiones básicas a la hora de analizar el problema de las basuras en el mar: qué tipo de residuos son y de dónde proceden. Las respuestas, en ambos casos, están ya bastante claras. “Según varios estudios, el 80% de la basura marina, tanto de la superficie como de los fondos, viene de tierra”, confirma Tania Montoto, responsable del área de Mar y Litoral de Ecologistas en Acción, que especifica la procedencia: “de aguas residuales que se vierten sin depuración alguna, de lo que baja de los ríos y, sobre todo, de la basura que se genera en las propias costas y que acaba tragándose el mar”.

Los invito a leer el artículo “LA BASURA AHOGA A LOS MARES” en la edición de mayo de la Revista Pesca


4 de mayo de 2015

Alternativas al acaparamiento de océanos

Abordar el acaparamiento de océanos, o configurar cualquier ley o política, dependerá en última instancia de las interacciones políticas entre los actores estatales y los no estatales. La participación de los movimientos sociales es fundamental y realza el protagonismo de sus luchas. Existen dos grandes tipos de acciones que ya se están desplegando en todo el mundo para resistir al acaparamiento de océanos.

El primer tipo de resistencia es la lucha defensiva por parte de las comunidades para resistir a la expulsión, el despojo o la apropiación de sus recursos. A menudo, implica una amplia gama de tácticas, como la acción directa, la movilización popular y las estrategias jurídicas, así como la alianza con otros sectores para presionar a todos los nodos clave a través de los que se despliega el acaparamiento de océanos. En Sudáfrica, los pescadores en pequeña escala organizaron en 2006 una campaña de desafío, recolectando recursos que se les habían vetado con las regulaciones gubernamentales.

Los invito a leer el artículo “¿CUÁLES SON LAS ALTERNATIVAS AL ACAPARAMIENTO DE OCÉANOS?” en la edición de mayo de la Revista Pesca


13 de abril de 2015

Una herramienta para seguimiento de obligaciones ambientales

Esta es una buena noticia dado que es la primera etapa de esta herramienta. Cuando lleguen a la etapa de pesca será interesante ver que es lo que se encuentra en cuanto a sanciones.

Pero no se debe olvidar que mientras no existan límites máximos permisibles y normatividad adecuada para las plantas de consumo humano directo y los desembarcaderos pesqueros, así como directivas para el cumplimiento de las normas del Marpol en el caso de las embarcaciones pesqueras y mercantes, ¿cómo podrían aplicarse sanciones?
¿Cuáles son las obligaciones ambientales de las plantas pesqueras no solo de harina de pescado sino de congelados, conservas y curados, y también de los desembarcaderos y flota?

Convoca pone a disposición de los ciudadanos una herramienta interactiva que, por primera vez, permite conocer el comportamiento de las empresas mineras sobre sus obligaciones ambientales a escala nacional. Son más de mil 200 resoluciones de sanción aprobadas, entre 2010 y 2014, por el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) en sus diversas instancias debido a infracciones cometidas por 132 compañías. Se ha priorizado la organización de los datos por regiones debido a que los pobladores del interior del país son los que tienen menos acceso a la información para conocer lo que pasa en sus territorios. Esta es la primera etapa de la herramienta que irá creciendo a medida que se incluyan otros sectores fiscalizados como hidrocarburos, electricidad y pesca.



11 de abril de 2015

El impacto de las industrias y embarcaciones sobre el medio marino

El vertimiento de los efluentes resultantes de la producción industrial del sector pesquero es la principal fuente de impacto sobre las bahías donde se ubican las plantas.

Por ley, estos efluentes deben ser tratados antes de ser vertidos al mar. En el Perú no existen LMPs para la industria pesquera de consumo humano directo (Límites Máximos Permisibles) a diferencia de la industria reductora que sí los tiene. Sin estos valores de referencia, la legislación ambiental del sector no tiene capacidad de sanción. La definición de estos límites es el primer paso para la implementación de sanciones y que podrían incentivar la aplicación de tecnologías de recuperación más efectivas.

Los Desembarcaderos pesqueros artesanales son fuente de contaminación, no solo para el producto hidrobiológico, sino para la bahía circundante. Tampoco existen definidos LMPs para estas instalaciones ni normas adecuadas que eviten que se siga usando agua contaminada para el proceso de lavado del pescado y para purificar las aguas que se vierten a la bahía como resultante de dicho proceso. Cualquiera que haya estado en un DPA habrá observado que para lavar el pescado se bombea agua del mar aledaño al muelle la cual ya ha sido contaminada por vertidos del propio muelle, generándose un circuito de traslado de contaminantes.

La flota pesquera contribuye al deterioro de la salud del mar mediante el vertimiento directo de residuos oleosos, de hidrocarburos, aguas sucias, sanguaza y basura en general. Bien sea cerca a la costa o lejos de ella, es un factor de contaminación del cual poco se habla y poco se hace para controlarlo.

Otras industrias extractivas y no extractivas también arrojan desechos al mar con escasos, ninguno o deficientes sistemas de tratamiento y control. Las redes de desagüe públicas también terminan arrojando sus vertidos al océano.

Hemos convertido al mar en un inmenso vertedero cuya contaminación nos va a pasar la factura en algún momento.

Las embarcaciones

La Dirección General de Capitanías exige a las embarcaciones pesqueras y de todo tipo que den cumplimiento a la norma de tener tanques de aguas sucias e hidrocarburos para su evacuación, pero olvidan exigir la creación de las plantas receptoras en puerto que deben recibir estos residuos. Por lo tanto resulta incongruente que se persiga a las embarcaciones para que cumplan una norma la cual, en la práctica, no tiene aplicación útil por falta de un receptor de estos residuos. Sin embargo no deja de constituir un problema de contaminación del mar que se suma a la contaminación que producen las plantas pesqueras.

Los responsables de las instalaciones de recepción autorizadas estarán obligados a expedir a los buques que utilicen sus servicios un certificado Marpol de recepción de residuos de los buques. Pero si esta instalación terrestre no existe, ¿qué lógica tiene la exigencia de Dicapi de pasar inspecciones de hidrocarburos y aguas sucias? La ausencia de plantas receptoras, obliga, en la práctica, a seguir arrojando estos desechos al mar.

Queda establecida la necesidad de la existencia de instalaciones para la recepción de residuos de hidrocarburos, mencionadas más arriba, como condición previa o simultánea a las exigencias sobre las embarcaciones.

Las embarcaciones artesanales no poseen tanques de almacenamiento.
Las embarcaciones mercantes que atracan en muelles también arrojan residuos oleosos y agua de lastre que puede ser vehículo de especies invasoras. El Marpol también regula esta actividad; pero es improbable que se esté efectuando debidamente.

Se hace necesario determinar con precisión las condiciones que deben reunir las instalaciones receptoras, las obligaciones al efecto de los navieros, capitanes de los buques y responsables de aquellas instalaciones, así como regular la expedición y características del certificado acreditativo de la recepción de residuos, del Libro Registro de Hidrocarburos que deben cumplimentar las instalaciones de recepción, la medidas cautelares a adoptar en caso de posible contravención.

El Estado debe asumir la obligación de garantizar el montaje de los servicios e instalaciones necesarios para la recepción de residuos y mezclas oleosas procedentes de los buques de forma que éstos no tengan que sufrir demoras innecesarias.

Uno de los mayores obstáculos en la aplicación del MARPOL es la falta de conocimiento de su contenido por parte de administradores marítimos, armadores, tripulantes y en general de la mayoría de las gentes de mar. La aplicación del MARPOL envuelve la participación de diferentes sectores y es necesario que cada uno tenga conocimiento de sus responsabilidades y deberes.

Las autoridades no pueden ni debe limitarse al control de las plantas en tierra y de los desembarcaderos, sino también de las embarcaciones. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el cumplimiento de la norma lleva implícita la necesaria existencia de lugares de descarga de residuos en los puertos.
  
Más allá de la obligatoriedad legal y moral que tiene el Estado de actuar para detener el impacto ambiental que genera la actividad extractiva y productiva de la pesca, así como la flota mercante,  existe una situación que tiene que ser abordad y enfrentada: La necesidad y urgencia de iniciar una acción de descontaminación de las bahías, cosa totalmente indiscutible. ¿Quién debe afrontar el gasto? ¿El Estado o la empresa responsable y que continua lucrando con el negocio sin asumir la responsabilidad de la contaminación?

La aplicación de una tasa a la producción y la extracción destinada a corregir este impacto ambiental no haría sino establecer una medida de justa reparación. Podrá parecer alta e inconveniente para las empresas afectadas; pero es el único curso de acción posible ante tantos años de explotación de recursos pesqueros sin consideración por el medio ambiente y el océano.

La historia de la protección del océano

La preocupación por la protección del medio marino, data incluso de tiempos anteriores a la primera guerra mundial y debido a que en principios del presente siglo se dio un gran crecimiento del comercio marítimo internacional se empezaron a celebrar las primeras reuniones y convenios con el propósito de crear una conciencia internacional de protección de los recursos vivos del mar, es así como posteriormente nace la OMI (Organización Marítima Internacional), la cual en materia de contaminación tiene las siguientes funciones:

- Promover la reducción de descargas de hidrocarburos.

- Minimizar las posibilidades de accidentes marítimos y derrames, y si llegaren a ocurrir, minimizar su magnitud.

- Estimular a los países ribereños su capacidad de respuesta ante las posibles emergencias.

- Desarrollar convenios sobre el tema y promover su aplicación.

El primer logro en la protección contra la contaminación del medio marino fue el establecimiento de las llamadas zonas prohibidas las cuales no permitían realizar descargas con un contenido de hidrocarburos de 100 o más partes por millón a menos de 50 millas de la costa más cercana, luego en 1969 se enmienda lo anterior, posteriormente con el incremento del transporte marítimo el OILPOL es reemplazado por el MARPOL por verse el primero insuficiente, mas adelante, luego de accidentes de buques mayores se adoptó el Protocolo de 1978 que formaría parte del MARPOL 73, luego en 1984 en el MEPC (Comité de protección del medio marino) se adoptaron enmiendas al Anexo I.

Jurisprudencia en el Perú

El Informe Nº: 49-2009-SUNAT/2B4000 del 3 de Julio del 2009 es una expresión formal de que el Estado peruano está en pleno conocimiento de la problemática de la contaminación por parte de embarcaciones y de la existencia de bases legales para actuar sobre la misma.
Lo que falta es voluntad y decisión política para empezar a corregir las omisiones en el control de la contaminación del dominio marítimo peruano.
Más allá del origen puntual del informe, el análisis efectuado por la administración tributaria es importante y debería tener un reflejo en las autoridades competentes de para actuar sobre la materia.

Por:
Marcos Kisner Bueno

6 de abril de 2015

CONTAMINANTES EN AGUAS RESIDUALES DE BARCOS PESQUEROS

Las aguas residuales vertidas por los barcos de pesca comercial son una fuente ignorada de contaminación marina, según un nuevo estudio estadounidense. Los investigadores sugieren que se le debería dar mayor importancia a este tipo de contaminación al evaluar el impacto medioambiental global de la pesca, ya que puede suponer un riesgo para la salud humana y la vida marina.

Las evaluaciones del ciclo de vida que analizan los impactos ambientales de la pesca pueden incluir los impactos sobre las poblaciones de peces o la contaminación producida por los artes de pesca de plástico desechados. Sin embargo, a menudo no consideran el impacto de las aguas residuales que se vierten en el mar como parte de las actividades pesqueras de rutina.

Los invito a leer el artículo CONTAMINANTES EN AGUAS RESIDUALES DE BARCOS PESQUEROS en la edición de abril de la Revista Pesca