La gestión pesquera

Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.

4 de abril de 2011

El reto de administrar la pesquería peruana

Un nuevo gobierno asumirá el 28 de Julio sin planes ni ideas para la pesquería, salvo algunas declaraciones vagas y generales sobre algunos aspectos de la misma por parte de algunos partidos. Otros ni la mencionan.

                Se heredarán 10 años de relativa eficiencia en la ejecución de un magro presupuesto, como se puede observar en las cifras que se exponen a continuación de esta nota.
                Como parte del paquete viene un pobre índice en inversiones, especialmente en infraestructura pesquera artesanal, lo cual pondrá en riesgo a las exportaciones de hidrobiológicos al mercado europeo; poca atención y reducida aplicación de recursos a la investigación científica; instituciones maltratadas como el ex Centro de Entrenamiento Pesquero de Paita, indebida e injustamente fusionado con el FONDEPES; carencia de políticas de estado para el sector y corrupción.

                El Plan Nacional de Desarrollo de Infraestructura Pesquera para Consumo Humano Directo aprobado con DECRETO SUPREMO Nº 011-2010-PRODUCE menciona inversiones para los años 2010 y 2011 que no se han cumplido, y no se podrán cumplir tampoco las del 2011. Para el mediano plazo (2012) tampoco se cumplirán en la medida que al no existir aún los expedientes técnicos con viabilidad aprobada, no podrían ser consideradas en el presupuesto 2012 que debe hacerse a Junio de este año.
                Las infraestructuras pesqueras artesanales, al no poder ser certificadas sanitariamente por el SANIPES ya que no están adecuadas a la norma sanitaria, generarán problemas a las exportaciones de hidrobiológicos, especialmente a la Unión Europea, en el corto plazo.

                El nuevo gobierno recibe un problema real e inadecuadamente enfrentado hasta la fecha.
                De todos los desembarcaderos pesqueros artesanales solamente el de San Andrés, aún no inaugurado, pose Protocolo Técnico Sanitario. Ningún otro lo tiene.

                Es censurable que la adecuación a normas sanitarias venga impuesta por la posibilidad de cierre del mercado europeo a las exportaciones peruanas. Es criticable que la autoridad sanitaria no haya considerado el derecho del pueblo peruano a una alimentación de calidad y sanitariamente aceptable. Es censurable como se privilegia las exportaciones pesqueras y se trata al consumidor peruano como un ciudadano de segunda o tercera categoría manteniendo un doble estándar de calidad. Es cuestionable la promoción de productos gourmet para un pequeño sector de la población mientras existe una gran mayoría hambrienta y desnutrida, situación que los programas asistenciales solo subsanan sin proponer soluciones permanentes.
                En 2011 se formula el presupuesto que el nuevo gobierno deberá ejecutar durante su primer año de gobierno, lo que le dejará escaso margen de acción, especialmente en proyectos de inversión en infraestructura pesquera. Es poco probable que para el 2012 se presenten proyectos priorizados de inversión por cuanto la OPE responsable de la inversión heredó en 2011 una pésima proyección presupuestal con proyectos priorizados sin mayor criterio pesquero. En los pocos meses que le quedan, en el escenario en el cual se desenvuelve, es altamente improbable que corrijan lo que debió corregirse hace varios meses. No se podrá estructurar un presupuesto razonablemente aceptable para el nuevo gobierno, lo que lo colocará en una situación difícil. Casi podría afirmarse que 2012 se presentará con pocas probabilidades de contar con un presupuesto eficientemente ejecutable en beneficio de mejorar la Infraestructura Pesquera Artesanal.

                El Congreso estará tan fraccionado, que el diseño de una política de Estado para el sector y/o una nueva Ley General de Pesca se presenta como improbable.
                Lo que deja el futuro del sector en las manos de los nuevos funcionarios que el presidente elegido designe. Si el equipo que asuma la dirección de la administración de la pesquería no pertenece al sector, carece de experiencia, de mística y de voluntad para hacer bien las cosas, la pesquería peruana está condenada.

                La gravedad de la situación de la infraestructura pesquera artesanal y de la propia pesca artesanal no admite que nuevamente se coloque a personas inexpertas y desconocedoras del sector en los puestos de confianza del Ministerio y sus organismo públicos. El nuevo gobierno está obligado a designar personas eficientes, honestas y con experiencias dándoles la confianza y estabilidad necesarias para que desarrollen un programa y lo ejecuten. La medición de su índice de eficiencia deberá ser el cumplimiento de metas dentro del más amplio marco de tecnicismo sin que medien intereses ni actitudes personalistas.
                Se requiere de un equipo con menor índice de rotación. No como el que caracterizó al gobierno saliente. Se requiere funcionarios con mayor interés en resolver problemas de fondo y menor dedicación a  acciones de impacto mediático pero intrascendentes.

                La relación entre la contribución impositiva del sector y el presupuesto del mismo, es desproporcionadamente injusta y limita el gasto en investigación e inversión en infraestructura; pero tampoco resolvería las cosas un mayor presupuesto en la medida que las cifras evidencian una limitada capacidad en la ejecución del gasto público. Probablemente influenciada por una excesiva rotación de funcionarios, muchos de los cuales, además, consumen importante parte de su tiempo en aprender ya que no pertenecen al sector.
                Si bien es cierto el futuro se presenta incierto, existe una oportunidad para mejorar e introducir las reformas necesarias en la medida que se elija un equipo realmente conocedor y comprometido con el sector pesquero.
 

19 de marzo de 2011

La pesquería peruana de anchoveta

COMENTARIOS AL DOCUMENTO “LA PESQUERIA PERUANA DE ANCHOVETA”

En febrero del presente año el Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (CSA-UPCH), realizó un conversatorio en el que se discutieron propuestas para solucionar los problemas de la sobreexplotación de los recursos pesqueros, y la problemática legal e institucional que permitirán avanzar hacia la aplicación del enfoque ecosistémico en la pesquería y alcanzar una certificación de sostenibilidad del Marina Stewardship Council (MSC).

El documento presentado por el CSA, expuso varias recomendaciones para hacer frente a esta problemática, cuyos indicadores están divididos en tres principios: El manejo sostenible del stock objetivo, es decir la no sobreexplotación de los recursos y el buen manejo del stock pesquero. Minimizar el impacto ambiental pesquero, es decir manejar las operaciones pesqueras sin afectar negativamente la estructura, productividad, funcionalidad y diversidad de los ecosistemas donde se desarrollan. Y el Manejo Efectivo, que consta en el cumplimiento de leyes locales, nacionales e internacionales de pesquería, así como mantener un sistema de manejo capaz de responder a circunstancias cambiantes y de mantener la sostenibilidad.

El presente suplemento comenta algunos de los puntos del documento, que se transcriben en rojo y cursiva, e introduce comentarios al respecto.

13 de marzo de 2011

LA SEGURIDAD ALIMENTARIA NACIONAL SI PUEDE SER RENTABLE

La seguridad alimentaria de la población peruana debe ser una de las prioridades de cualquier gobierno, especialmente en las zonas donde los niveles de pobreza son altos. En la actualidad, el negocio pesquero está orientado en gran medida a la exportación pues es más rentable, mientras que el mercado interno queda descuidado; si bien en los últimos años existe un mayor número de opciones para el consumidor, es decir, una mayor variedad de recursos hidrobiológicos en distintas presentaciones, el consumo per cápita no ha mejorado. Al respecto, al 2004 el consumo per cápita de pescado alcanzó uno de los niveles más altos de los últimos años (22,4 kg). Luego de ello no se ha observado que la tendencia no se mantuvo en el último quinquenio pero desde el 2009 el consumo de pescados parece recuperarse. Si se analiza por quinquenios, lo que es casi equivalente a analizar por gobiernos, los dos últimos han sido equivalentes. La tarea del próximo gobierno es dejar el consumo per cápita cercano a los 25 kg por persona.

Lea el artículo completo en la revista Pesca de marzo:
http://www.revistapescaperu.com/index.php/revistas/cat_view/54-2011

1 de marzo de 2011

‘EL FUTURO DE LA PESQUERÍA DE ANCHOVETA’

CSA-UPCH FOMENTA EL DEBATE PARA MEJORAS EN LA GESTIÓN PESQUERA NACIONAL Y EL AVANCE HACIA LA ECO-CERTIFICACIÓN

El Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (CSA-UPCH), realizó un conversatorio en el que se discutieron propuestas para solucionar los problemas de la sobreexplotación de los recursos pesqueros, y la problemática legal e institucional que permitirán avanzar hacia la aplicación del enfoque ecosistémico en la pesquería y alcanzar una certificación de sostenibilidad del Marina Stewardship Council (MSC).

El MSC, es una organización mundial independiente, que busca transformar los mercados internacionales para los productos del mar hacia un modelo que premie bajo certificación prácticas sostenibles y responsables para las producciones pesqueras.

Esta certificación ambiental es la más respetada a nivel mundial entregada a una pesquería, por lo que el gobierno, la empresa privada, y la sociedad civil deben estar representados en el proceso de evaluación y certificación.

Este documento presentado por el CSA, expuso 98 recomendaciones para hacer frente a esta problemática, cuyos indicadores están divididos en tres principios: El manejo sostenible del stock objetivo, es decir la no sobreexplotación de los recursos y el buen manejo del stock pesquero. Minimizar el impacto ambiental pesquero, es decir manejar las operaciones pesqueras sin afectar negativamente la estructura, productividad, funcionalidad y diversidad de los ecosistemas donde se desarrollan. Y el Manejo Efectivo, que consta en el cumplimiento de leyes locales, nacionales e internacionales de pesquería, así como mantener un sistema de manejo capaz de responder a circunstancias cambiantes y de mantener la sostenibilidad.

En cuanto a los beneficios que genera esta certificación a cargo del MSC, están los Ecológicos, como la mejora en la producción y conservación de los stocks explotados y de los ecosistemas en donde se desarrolla la pesquería, la reducción de los impactos ambientales pesqueros, entre otros. Los beneficios económicos; como la retención de mercados que evolucionan hacia la demanda de certificación de sostenibilidad, el acceso a nuevos mercados, el incremento en puntos de ventas, entre otros.

En cuanto a los beneficios sociales, reforzará la seguridad de las comunidades o agrupaciones sociales que dependan de la pesca para su sustento y la identificación de áreas críticas para el apoyo gubernamental a las mismas.

Por otro lado, este informe técnico, está basado en un enfoque ecosistémico, que aplicado a las pesquerías considera:

• Las dimensiones ecológicas y socioeconómicas de desarrollo de la pesquería.

• La adopción de un manejo precautorio ante la incertidumbre y

• La adopción de un manejo adaptativo en relación a modificaciones en el estado de los ecosistemas donde se desarrolla la actividad pesquera.

Tatiana Arenaza / Jandira Palomino

3 Puntos.

20 de febrero de 2011

Pesca industrial en litoral tacneño tendría los días contados

ANULARÍAN CONVENIO FIRMADO CON PRODUCE EN EL 2008

No permitirán más el ingreso de industriales a cinco millas

TACNA. Luego que el Gobierno Regional de Moquegua dejara sin efecto el acuerdo que mantenía con el Ministerio de la Producción (Produce), que permitía el ingreso de embarcaciones industriales dentro de las cinco millas, el director regional de la Producción en Tacna, Jesús Becerra, manifestó que el gobierno regional también tomará acciones para no permitir que este tipo de embarcaciones puedan pescar en el sector dentro de esta área reservada para la pesca artesanal.

El presidente regional (Tito Chocano) siempre ha manifestado de forma abierta su posición de defender el respeto a las cinco millas; prácticamente el gobierno regional de Moquegua se nos ha adelantado, pero que se tenga por seguro que en el transcurso de esta semana el presidente (Chocano) se pronunciará al respecto, declaró.

Cabe recordar que en el 2008, el ex presidente regional Hugo Ordóñez firmó un convenio con el Produce, respaldando el Decreto Supremo Nº 003-2008, el cual abre ventanas de penetración en las zonas de protección de la flora y fauna marina de las 5 millas, que antes estuvo reservada para la pesca artesanal.

Becerra destacó asimismo que el Tribunal Constitucional en el 2010 desestimó la acción de inconstitucionalidad que interpuso el Produce contra la ordenanza 007-2004, norma emitida durante la gestión del ex presidente regional Julio Alva. Esta ordenanza ratificaba que en el litoral sólo se permitiría la extracción de recursos hidrobiológicos (dentro de las 5 millas) por los pescadores artesanales.

Ahora de forma física, nosotros no podemos impedir el ingreso de las embarcaciones al mar porque cuentan con el apoyo del mismo ministerio. Pero apenas el gobierno regional, quizá a través de consejo, emita un pronunciamiento similar al de Moquegua; nos trasladaremos al litoral para hacer que cumpla con lo dispuesto, comentó.




12 de febrero de 2011

Acuicultura amazónica en Echarate, Cusco

Lo fundamental e imprescindible para instalar un centro de reproducción y producción de peces amazónicos es contar con un terreno que brinde calidad como adecuada topografía, accesibilidad y sobre todo un abastecimiento del recurso agua tanto en calidad y cantidad que son requeridas por los diferentes estadios en el manejo de peces amazónicos (reproducción, producción de larvas, producción de alevinos, engorde y manejo de reproductores).

El 20 de Abril del 2008, luego de recorrer diferentes lugares se nos indico de un lugar y que nos invitaban a visitarlo, y así fue programamos una visita y aproximadamente a 8 horas de Echarate llegamos hasta un sector llamado “Mantalo” donde tuvimos que cruzar el rio del mismo nombre por una oroya, iniciamos la caminata, pero caso anecdótico fue que en esos instantes se desato una terrible tormenta pero como la lluvia no “mata” seguimos y en el caminar pensé en la grandeza de los “apus” y de la naturaleza , retrase un poco mi caminar y busque un lugar especial y dentro de unas rocas depositamos un puñado de nuestra sagrada hoja de coca como quien pide disculpas a los apus por la intromisión y a la vez solicitar permiso para ingresar al sector de “Malanquiato”, tal vez los apus nos escucharon y sintieron nuestro deseo de lograr nuestro cometido y luego de 30 minutos ceso la tormenta permitiéndonos continuar nuestro camino por una hora y media aprox. Llegamos al sector Pampa Malanquiato, lugar de primera instancia impresionante por la belleza de sus bosques naturales, su fauna y flora , sobre todo el olor a hierba fresca que emanaba de las montañas ,la cual nos cautivó; esta primera visita fue de reconocimiento de la zona y de preliminares contactos y referencias de quienes eran los propietarios de los terrenos, nombre de las autoridades, etc. Luego retornamos a Echarate.
 
Lea el artículo en la edición de febrero de la Revista Pesca

30 de enero de 2011

Las oportunidades de un cambio de gobierno

A escasos meses de un nuevo proceso electoral en el Perú, en el cual tenemos la oportunidad de optar por uno y otro candidato, la comunidad pesquera y la sociedad civil ya disponen de una oferta de programas de gobierno.

Es evidente para quienes han leído la oferta electoral, que la atención que se ha brindado al sector pesquero es escasa o nula. Esto demuestra el poco interés de los partidos políticos por la pesquería peruana.

Bien sea por desconocimiento de la magnitud e importancia de la misma en relación a la alimentación nacional, o por falta de interés en un tema que, para quienes tenemos relación con el sector, es vital desde el punto de vista de la conservación de las especies y de una pesquería sostenible, lo real es que estamos frente a una situación de olvido y abandono.

Sin embargo, la coyuntura es propicia, dado que aún no hay un gobierno electo, de aportar y sumar. Sin entrar a la crítica destructiva o negativa, es el momento de aportar con ideas constructivas que alumbren al candidato ganador la ruta que necesita la pesquería peruana.

Los programas de gobierno propuestos son insuficientes; pero en la esperanza de que existe buena voluntad para incorporar ideas concretas y oportunas, es el momento de exponerlas para que sean tomadas en cuenta por el partido ganador.

La revista Pesca y el Consorcio Oannes Pesca están difundiendo una propuesta que puede ser perfeccioanda y ampliada por todos aquellos cuya experiencia desean y pueden incorporar ideas positivas, en el más amplio espíritu de sumar y no de restar.

El recientemente Plan Estratégico Sectorial Multianual aprobado por el Ministerio de la Producción constituye un adecuado instrumento de inicio que podría ser mejorado y superado por mayores aportes.

El paradigma dominante de la pesquería en el Perú es el de una pesquería monoespecífica que desembarca los volúmenes más grandes de recursos pesqueros del planeta.

El ecosistema marino de Humboldt es el que presenta el mayor potencial mundial de recursos pelágicos. Es el resultado de una capacidad adaptativa de ciertas especies frente a los complejos y constantes cambios que se producen frente a las costas peruanas.

Este potencial no tiene garantías de estabilidad ni permanencia debido a las variables que en el mismo introducen la actividad pesquera del hombre y el cambio climático. Por ello resulta de vital importancia que el Estado le brinde la atención que merece.

Tenemos la grave responsabilidad y el deber de actuar con precaución, colocando en primer lugar, las necesidades alimentarias de nuestra propia población. Las poblaciones de peces son recursos renovables; pero solamente si se tiene cuidado de permitirles renovarse, podrán explotarse indefinidamente.

Por ello se impone una ordenación, lo que significa que las cantidades capturadas deben mantenerse dentro de los límites ecosistémicos definidos científicamente. Las pesquerías deben regularse para que sean sustentables.

Una condición previa para la ordenación de cualquier recurso es disponer de la capacidad técnica y legal para controlar el acceso al mismo y contar con los medios para efectuar ese control.

Los recursos pesqueros han sido tradicionalmente de propiedad común, y cualquier persona ha tenido la libertad de explotarlos. En situaciones de este tipo, nadie tiene un incentivo claro para mantener la captura dentro de unos límites sostenibles; el pez que no se coja hoy será probablemente capturado mañana por otra persona.

La situación socioeconómica, política y pesquera impone la necesidad de una visión nueva y diferente del contexto general en el que se sitúa actualmente la pesquería.

Pensar en utilizar únicamente mecanismos de mercado para dar soluciones “eficientes” a la cuestión del acceso y control de los recursos del mar puede resultar insuficiente desde los puntos de vista sociopolítico y ecológico.

Tampoco es factible un proceso de asignación y manejo planificado exclusivamente desde el gobierno, dada la total diversidad de los recursos y la vasta dispersión de la población activa de trabajadores pesqueros.

Lo que se requiere es diseñar una combinación adecuada entre las soluciones posibles y deseables. Para ello se requiere una acción concertada por parte de la autoridad de pesquería, las organizaciones de trabajadores pesqueros y la industria.

Lo que está en juego es el futuro de los trabajadores pesqueros y de los peces. También está en juego la supervivencia de especies que pueden contribuir a resolver el problema de la desnutrición en el Perú.

18 de diciembre de 2010

LAS 5 MILLAS COMO AREA MARINA PROTEGIDA

La intervención de capitales industriales ha irrumpido en territorios tradicionales de la actividad pesquera artesanal, transgredido regulaciones básicas y sustituido el concepto de sustentabilidad colectiva por el de explotación competitiva.

La supervivencia de los recursos pesqueros fue afectada por los procesos de penetración de capitales, las inversiones en tecnología y la creación de mercados globales.

La coexistencia armónica entre la pequeña empresa artesanal y la gran operación industrial perduraría solo mientras los recursos marinos mantuvieran cierto nivel de abundancia y los mercados para las respectivas capturas presentaran diferencias marcadas.

Para el pescador artesanal, la diversificación, si bien es una alternativa, no constituye una opción viable. Su supervivencia dependerá de educación, capacitación e inversiones en tecnología más avanzada, con el objeto de lograr una ventaja a corto plazo en la competencia por el recurso. El no hacerlo, por no contar con garantías para acceder a financiamiento, también limita sus alternativas en términos de estrategias de supervivencia e implica un aumento de su auto-explotación y márgenes injustos de utilidad; o, por supuesto, su salida del sector.

La estructura del mercado y la vocación exportadora, han destronado al pescador artesanal, único proveedor del mercado nacional, de su tradicional presencia y participación.

Una pesquería sostenible solamente será posible cuando el país alcance el adecuado nivel de madurez cívica que le permita entender y aceptar que se requiere colocar el interés nacional por encima de los intereses de parte.

El interés nacional requiere que se desechen los intereses económicos grupales y se privilegie la alimentación de la población nacional por encima de todo. Ello impone tener pesquerías sustentables, una adecuada preservación de los recursos pesqueros, del ecosistema y del medio ambiente, de tal forma que se garanticen alimentos de precio razonable para toda la población del país en forma prioritaria.

La anchoveta constituye el recurso forraje de las diversas especies predadoras y que son principalmente aquellas de mayor interés para el consumo humano. Su extracción intensiva tiene consecuencias desequilibrantes en el ecosistema puesto que disminuye la disponibilidad de alimento para las especies que se sirven de ella.

La extracción de la anchoveta hasta el límite de su sostenibilidad ha afectado seriamente la estructura trófica reduciendo la productividad del sistema hidrobiológico en el mar peruano.

Como consecuencia se producen externalidades negativas en el ámbito social y ambiental cuyo costo lo asume indebidamente la Nación.

El Estado recauda insuficientemente del sector pesquero en general y por tanto no tiene capacidad para cumplir cabalmente su papel de Administrador Pesquero de sus recursos naturales mediante programas de investigación, monitoreo, control y supervisión indispensables para el manejo sostenible de los recursos.

La industria de harina de pescado, cuyo objetivo es la reducción de pescado en harina para uso como alimento para animales está hoy sobredimensionada. El DL 1084 que impone límites máximos de captura por embarcación ha conducido a la racionalización de las capturas de esta pesquería y mejorado la eficiencia de la industria, la cual deberá aportar mayores recursos económicos al país, de los que actualmente aporta.

Las biomasas de las diversas especies destinadas al consumo humano se han reducido, lo que ha obligado al poblador costero pescador a exacerbar sus esfuerzos sobre juveniles y a reorientarse ilegalmente hacia el recurso anchoveta, agravando aún más el desequilibrio y el estado de pobreza del sector.

El hecho es que hoy hay menos peces que antes. El hecho es que la pesca de otras especies que no sean anchoveta ha disminuido a niveles notorios, sin que medie explicación oficial. Ya no hay meros, corvinas, congrios, cabrillas, etc. como antes. La información estadística oficial no refleja esta situación dado que solamente se centra en 16 principales especies ignorando a las especies costeras capturadas por la pesquería artesanal.

Los pescadores artesanales, que antes capturaban estas y otras especias a poca distancia de sus poblaciones hoy se han visto obligados por la necesidad, a convertirse en pescadores de altura. Pescadores de altura sin tener la preparación ni el equipamiento apropiado que se aventuran a veces hasta las 200 millas en busca de especies sustitutas a su pesquería tradicional, como el perico. El cual se empieza a capturar aun cuando su talla es pequeña. No hay control al respecto.

La verdad es que los volúmenes que antes existían de otras especies ya no son los mismos. Ya no es rentable pretender vivir de su captura.

Este es el escenario de vida del poblador costero. Una ilusión de pesca de anchoveta que no les genera empleo sostenido durante todo el año, forzándolos a convertirse en supervivientes laborando en cualquier empleo temporal. Pérdidas más frecuentes de embarcaciones porque los escasos días de pesca restan práctica y destreza a los patrones.

Actualmente la Ley General de Pesca en su Artículo 33 dice: Resérvase a la pesca artesanal, el ejercicio de las actividades extractivas dentro de las siguientes áreas medidas desde las líneas base, que fije el Ministerio de Pesquería.

El DS 012 2001 reglamenta la Ley General de Pesca y en su artículo 63 dice:

63.1 Sin perjuicio del desarrollo de la maricultura, la zona adyacente a la costa comprendida entre las cero y cinco millas marinas está reservada para el desarrollo de la actividad pesquera artesanal y de menor escala, conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo Nº 017-92-PE.

63.2 En dicha área reservada, está prohibido el uso de artes y aparejos de pesca que modifiquen las condiciones bioecológicas del medio marino, tales como redes de arrastre de fondo, redes de cerco industriales, rastras y chinchorros mecanizados.

63.3 Como excepción, previo informe del IMARPE, el Ministerio de Pesquería podrá autorizar la realización de las actividades extractivas de mayor escala en zonas distintas a las autorizadas a dichas embarcaciones.

63.4 Las redes de cerco artesanales, con las características que establezca el Ministerio de Pesquería, destinadas a la captura de especies para el consumo humano directo, podrán ser empleadas en la zona a que se refiere el primer párrafo, de acuerdo a las normas vigentes sobre la materia, a excepción de la zona del litoral correspondiente al ámbito jurisdiccional del departamento de Tumbes, área en la cual está prohibido el uso de redes de cerco artesanales o bolichitos.

A la fecha es el reglamento de la Ley General de Pesca, aprobado por un decreto supremo el que define el estatus de las 5 millas.

El proyecto de Ley que define que las 5 millas están prohibidas a la actividad pesquera que no sea artesanal, ha sido aprobado en el seno de la comisión de Producción y Pymes. Ahora falta que el Pleno del Congreso apruebe la ley.

Esta norma hace tiempo reclamada por el sector artesanal, seguramente generará controversias y rechazo en algunos sectores. Sin embargo, de ser aprobada, pondría fin a un largo debate referido a la reserva de las 5 millas y se estaría poniendo un candado a futuras modificaciones que hasta ahora es sencillo de hacer debido a que un Decreto Supremo se cambia muy fácilmente. Una ley no se cambia con la misma facilidad.

El régimen especial de pesca de anchoveta en el sur del Perú, quedaría cancelado en virtud de esta ley.

Sencillamente la flota industrial no debe pescar dentro de las 5 millas.

Además del impacto que causa la extracción de anchoveta sobre el resto de especies, la flota de cerco también podría estar causando impacto sobre los fondos marinos, dado que no hay regulaciones que controlen la captura en relación no solo con la distancia hacia la costa, sino con la profundidad y la altura de la red. Esto debiera regularse para mitigar los daños al fondo marino y evitar la destrucción del bentos.

Una embarcación cerquera de 200 TM posee una red con una altura de aproximadamente 50 brazas, o sea alrededor de 90 metros. Una embarcación mayor tendrá una red de mayor altura. Esto significa que al tender el cerco, este cae 90 metros hacia el fondo.

Independientemente de la distancia hasta la costa, si la batimetría de la zona indica que el fondo marino esta a 50 brazas o a una profundidad igual o un poco menor que la altura de la red, esta tocara el fondo impactando sobre el bentos de la zona. Por tanto el impacto será bastante similar al que produce la red de arrastre de fondo. Debería incorporarse esta situación al análisis a la hora de reglamentar la ley.

Es de destacar que este proyecto demoró 4 años en llegar a ser dictaminado y pasar al Pleno.

El proyecto de ley deroga los Decretos Supremos 017-92-PE y 003-2008-PRODUCCIÓN. Establece sanciones de multa y suspensión de concesión, autorización o permiso de pesca de 6 meses a los que la incumplan; declara como zona de protección de la flora y fauna existentes en ella y en las ensenadas, bancos naturales e islas ubicadas en el litoral costero; dispone que el cien por ciento de las especies que se extraigan de la zona de pesca señalada se destina exclusivamente para el abastecimiento del Consumo Humano Directo (CHD), excepto los productos acuícolas exportables; queda prohibido a nivel nacional, en la zona de pesca, la utilización de redes de cerco y arrastre artesanales e industriales, así como el uso de métodos, artes y aparejos de pesca que modifiquen las condiciones bioecológicas del hábitat marino.

Desarrollar y promover la idea de una pesquería sostenible mediante la aplicación de planes de gestión a largo plazo para las poblaciones de peces, basados en información científica sólida, pondría fin al problema político y social sobre la pesca, sustituyéndolo por objetivos de capturas fijados dentro de límites biológicos y un esfuerzo pesquero adaptado a estos objetivos.

El manejo pesquero tiene que ser discrecional en atención a la aleatoriedad del recurso y variaciones del ecosistema, sin perjuicio del necesario control de eventuales excesos de fuente antropomórfica. El Derecho Pesquero existe en función de la naturaleza y desarrollo de los recursos hidrobiológicos. Una especie extinguida es imposible de ser regulada.

2 de diciembre de 2010

La inversión pública en el sector pesquero

Las cifras hablan por sí mismas. Evidencian que los titulares de pliego del sector Produce designados para el año 2010 no pudieron ejecutar con mínima eficiencia su presupuesto de inversiones. Si ello es un indicador de eficiencia, la medición salta a la vista.

Lo que la sociedad civil debe saber es que el dinero de los impuestos asignado al sector pesquero para inversión en obras públicas no fue eficientemente gastado.

En el 2010 resultó un contrasentido pedir más presupuesto para no gastarlo.

Ineficiencia por un lado y falta de supervisión por otro.

Inversión pública pesquera: Deficiente.

El Ministro y jefes de OPD recientemente designados han heredado una gestión imposible de revertir en este ejercicio.

Fuentes: MEF consulta amigable del SIAF al 1 de diciembre

Elaboración: Revista Pesca

Vea los cuadros completos en PDF en el siguiente link: