LOS SUBSIDIOS GUBERNAMENTALES PONEN EN RIESGO A LAS PESQUERÍAS
Los gobiernos otorgan a sus flotas pesqueras entre 30 y 34 billones de dólares por año. De estas, por lo menos 20 billones apoyan directamente las operaciones pesqueras que de otra manera tendrían que ser financiadas por la propia industria. Y los resultados son devastadores. Los subsidios a los combustibles, además de devastar las poblaciones de peces, sustentan a la flota arrastrera de alta mar que destruye especies marinas de crecimiento lento, como los corales de profundidad de siglos de antigüedad o las esponjas marinas.
El punto es que estos subsidios han desordenado y distorsionado la dinámica del libre mercado, y han producido una verdadera armada pesquera global que supera en un 250% el tamaño de la flota que se requiere para hacer de la pesca industrial una actividad sustentable.
Quizás más perturbador aún es el hecho de que estos devastadores subsidios pesqueros sean una de las principales causas de la pesca ilegal, no reportada, y no regulada, conocida también como pesca "pirata".
La industria pesquera saca del agua entre 4 y 9 billones de dólares en peces cada año, dando un duro golpe a los países en vías de desarrollo altamente dependientes de la pesca como fuente primaria de ingresos y de proteína. Por ejemplo, el año 2005 y 2006 Oceana documentó en el Mediterráneo numerosos barcos que usaban redes de pesca ilegales. Muchos de estos operadores habían recibido dinero de un programa de la Unión Europea que proporcionó 200 millones de euros (240 millones dólares en aquel momento) para convertirse su sistema de pesca a redes legales.
En efecto, eliminar los subsidios pesqueros es acción más grande y simple que podría llevarse a cabo para proteger las pesquerías en mundo y las comunidades que dependen de ellas para subsistir.
La gestión pesquera
Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.
24 de octubre de 2010
LA VIGENCIA DE UNA NORMA LEGAL, PERO INDEBIDA
De acuerdo al siguiente cuadro, Japón es el principal otorgador de subsidios a su industria pesquera, lo cual explica que en las negociaciones del TLC consideren a la pesquería como un área sensible a la cual no pretenden otorgar reducciones arancelarias para la importación de dichos productos.
Implica también que su flota potera, actualmente autorizada a realizar extracción de pota en el dominio marítimo peruano, recibe subsidios. Se configura así una competencia desleal contra la industria congeladora nacional.
Es necesario que la RM 163-2010-PRODUCE y que ha sido ampliada con la RM 286-2010-PRODUCE que conceden estas licencias a países que tienen convenios de cooperación con el Perú, sea revisada en un marco más integral que la simple exposición de razones biológicas expuestas en dicha norma, con las que se pretende justificar esta concesión sin tener en cuenta un análisis más integral: impactos sobre la industria nacional, impactos sobre la flota pesquera artesanal nacional, impactos sobre las exportaciones peruanas, existencia de subsidios en el país de origen. Se está formalizando y configurando, además, un pago por la cooperación que se supone no reembolsable. Los permisos de pesca constituyen el pago a la misma.
Fuente del cuadro de datos:
http://www.unep.ch/etb/events/Presentations%20to%20Sustainability%20Criteria%20Informal%20Meeting%20Geneva%2023%20September%202009/Presentacion%20Subsidios%20Ivan%20Prieto.pdf
En la edición de Julio de la revista Pesca se publicó un análisis sobre lo indebido de la norma en razón de que la misma omite analizar aspectos más allá de los biológicos.
La norma omite analizar que, estas capturas realizadas en el dominio marítimo son consideradas como producto nacional por algunos de los países que obtienen esta licencia, como Japón. Por tanto ingresan a sus territorios aduaneros libre de impuestos.
El mismo recurso pota capturado en el dominio marítimo por la flota peruana y procesado en territorio peruano, está sujeto a barreras arancelarias y para arancelarias en los mismos países, constituyéndose de esta manera en una suerte de competencia desleal.
Las negociaciones de un TLC con Japón, por ejemplo, pusieron como condición previa al inicio de las negociaciones la aceptación de una lista de productos excluidos de la negociación por ser considerados sensibles para dicho país. En dicha lista se incluyó la pota, o sea que, a menos que durante las negociaciones se logre modificar esa posición de no otorgar beneficios de reducción arancelaria ni para arancelaria a muchas partidas de productos pesqueros peruanos (pota incluida), no se entiende la generosidad con la cual se han concedido esas licencias de pesca que van a competir con la industria nacional en forma desleal.
El Perú concede licencias de pesca con tasas bastante generosas como se lee en la norma, desperdiciando la oportunidad de obtener mejores condiciones de negociación y de proteger a la industria nacional que compite con el mismo recurso en desigualdad de condiciones en el mismo mercado con un recurso que además procede del dominio marítimo peruano.
El análisis de las implicaciones de otorgar licencias de pesca a embarcaciones de países que otorgan subsidios a la pesca es un elemento más que debe ser integrado en el análisis a la luz de lo que la comunidad pesquera mundial opina sobre este tipo de subsidios.
Si no se concediese autorización a flotas extranjeras…¿mejoraría la posición exportadora peruana? ¿si las tasas por derechos de extracción con que se grava a la flota extranjera fuesen calculadas de forma tal que sean mayores que los derechos arancelarios que cobran esos países a los productos peruanos de pota, mejoraría la posición exportadora peruana?
16 de octubre de 2010
El presupuesto del sector Pesca
Habiendo exportado el sector la cifra de 6 mil trescientos millones de soles en 2009, sin considerar la comercialización en el mercado interno, es cuestionable que el presupuesto del cual dispone el sector público para el 2010 sea tan pequeño.
La cifra asignada al Imarpe, responsable de la investigación científica de los recursos pesqueros, dato fundamental para alentar y garantizar la inversión en el sector no está a la altura de las circunstancias ni de las necesidades del sector.
El mejoramiento de las condiciones de los desembarcaderos pesqueros artesanales, necesidad imprescindible para garantizar desembarques sanitariamente adecuados provenientes de la actividad artesanal, no tiene recursos presupuestales adecuados.
El desarrollo tecnológico y la capacitación no tienen recursos que estén a la altura ni de las necesidades ni de las circunstancias.
En tanto estas cifras no sean corregidas, el futuro de la pesquería en el Perú no está garantizado. Mientras la administración de pesquería no disponga de medios y recursos adecuados para administrar y regular el sector, el sector privado no dispondrá de información ni medios adecuados para garantizar ni pesquerías sustentables ni un crecimiento ordenado, armónico y coherente con las necesidades de seguridad alimentaria.
La probabilidad de importar alimentos de origen hidrobiológico, no puede constituir una opción para atender las necesidades alimentarias del país, mientras exista el ecosistema marino de Humboldt con todo su potencial de extracción, siempre y cuando se fortalezca a la administración pesquera, tanto con recursos económicos como humanos.
Es necesario que exista coherencia entre el potencial pesquero, la riqueza que produce, y los medios con que debe contar la administración pesquera.
Dadas las características de complejidad del sistema, es casi imposible considerar la posibilidad de un incremento presupuestal para el sector, ni siquiera para el ente científico responsable de la investigación.
La alternativa que queda sería buscar recursos económicos procedentes del sector privado o de la cooperación internacional.
Este supuesto podría requerir un cambio de la estructura administrativa y funcional del ente científico, dotándolo de los medios legales que le permitan flexibilizar sus procedimientos, operaciones y sistemas administrativos que garantice el flujo de la inversión privada o de la cooperación internacional.
En ese orden de ideas tal vez sea oportuno considerar dentro de una nueva estructura, introducir la posibilidad de que un científico civil o persona con el perfil adecuado asuma la Presidencia de la Institución, hoy reservada por Ley a un Oficial en situación de retiro de la Marina de Guerra.
Los tiempos en los cuales se formuló la base legal de la Institución no son los mismos hoy día. Los requerimientos de investigación han adquirido una magnitud de un tamaño impredecible hace años, en especial por los impactos de un cambio climático que está encima de nosotros. Es necesario adaptarse a la realidad. Esa realidad tal vez nos imponga cambios estructurales sustanciales en la organización y manejo del Instituto del Mar porque los hechos evidencian que no existen medios adecuados ni suficientes para investigación científica, tanto en los aspectos administrativos como en los presupuestales. La rigidez de la administración pública no abona precisamente a favor de operaciones ágiles y eficientes.
Lea el artículo completo en la edición de octubre de la revista Pesca:
http://www.revistapescaperu.com/
4 de octubre de 2010
El tema de fondo en la administración de la pesquería peruana
Este mismo artículo está publicado en la página web de la Revista Pesca. Accediendo al mismo en el link que se detalla podrá bajarse el archivo en PDF que contiene los cuadros estadísticos que por razón de formato y extensión no pueden colgarse en este blog:
http://www.revistapescaperu.com/index.php/miscelaneos/288-fondo-pesqueria
El sector pesquero artesanal tiene múltiples carencias, necesidades y reclamos. El sector industrial tiene también problemas.
La adecuada gestión del sector, para además poder atender racionalmente los reclamos y necesidades, tiene que resolver tres cuestiones previas, tres temas estructurales, tres temas de fondo básicos:
1. Conocer con precisión el número de embarcaciones pesqueras con sus características y el número total de pescadores.
2. Conocer el tamaño de todas las biomasas de las especies en explotación.
3. Conocer con precisión la estadística sectorial de exportaciones, ventas al mercado interno, contribuciones y volúmenes de desembarque al detalle.
No se puede administrar ni regular lo que no se conoce. Los tres datos no son conocidos con precisión porque solo existe, para el primer caso, una encuesta realizada en 2005. Para el segundo caso el Imarpe no posee información total por falta de recursos para investigación. Para el tercer caso la información es incompleta y difícil de accesar
Esto nos lleva a una necesidad común para poder llenar esos tres vacíos estructurales: recursos económicos.
En base a la estructura presupuestal de los pliegos, no es realista pretender que se atiendan todas las necesidades del sector. Las cifras 2010 son las que se muestra en el siguiente cuadro y una buena parte de ellas son destinadas a atender gasto corriente. Es relativamente poco lo que se destina a inversión en infraestructura e investigación, capacitación y desarrollo. Por lo menos no es suficiente para las demandas del sector.
Enfrentado y resuelto el tema de disponibilidad de recursos económicos, es necesaria una adecuada capacidad de gestión, sobre todo en la partida de inversiones, asumiendo que el sistema nacional de inversión pública es complejo y moroso. Se impone, además de voluntad y decisión políticas, eficiencia en la ejecución del gasto.
Mientras el sector no disponga de recursos económicos adecuados y suficientes para desarrollar investigación, desarrollo, capacitación y estadística, siempre habrá falencias y carencias, por lo cual no es realista insistir en que se atienda aquello que no puede ser atendido por una simple cuestión aritmética.
EL CANON PESQUERO
El canon pesquero genera recursos que no están destinados al Gobierno Central, sino a los gobiernos locales y regionales. Son recursos que se dispersan y atomizan en muchos beneficiarios sin que puedan ser destinados a los temas de fondo descritos. Tampoco constituyen una fuente apreciable de recursos económicos como se desprende de las siguientes cifras:
AL AÑO 2009
La proporción entre los ingresos por ventas al exterior de los recursos pesqueros y su contribución por renta de tercera categoría y derechos de pesca, sugiere una escasa participación del sector en el aporte de dineros a la caja fiscal, lo que permite presumir que si el sector requiere de mayores ingresos para atender demandas y necesidades sectoriales, debería contribuir en mayor proporción.
El siguiente cuadro permite apreciar la proporción entre las ventas del sector proveniente de sus exportaciones y sus aportes a través de los derechos de pesca e impuesto a la renta de tercera categoría. Cabe señalar que el sector artesanal no contribuye en relación a su esfuerzo pesquero ni a sus ventas al mercado interno. Cabe señalar que la información de derechos de pesca solo es posible deducirla de las cifras que se muestran por cuanto no hay información precisa del mismo procedente de la autoridad de pesquería.
Cabe preguntarse ¿de dónde saldrían los recursos para atender las demandas del sector artesanal y porqué este no contribuye con derechos de pesca? El sector pesquero debe nutrir su presupuesto fiscal con recursos económicos provenientes del propio sector en forma justa y proporcional. Utilizar dineros provenientes del aporte de otros sectores significaría una forma de subsidio perversa e injusta en detrimento de las necesidades de otros sectores.
Esto implica analizar la baja contribución proveniente del impuesto a la renta y de los derechos de pesca, así como evaluar la participación del sector artesanal. El resto de problemas sectoriales y su adecuada atención descansa en superar estos problemas. De lo contrario, podrán hacerse muchas ofertas, plantearse muchas necesidades y discutirse muchos temas; pero finalmente la realidad impondrá su propio paisaje. Construir o mejorar desembarcaderos es una necesidad, pero ¿cuánto cuesta hacerlo y de dónde saldrán los recursos económicos?
Existe información asequible a las cifras de exportaciones e impuesto a la renta.
No existe información asequible a la recaudación y destino de los derechos de pesca.
No existe información sobre volúmenes en toneladas y en soles de las ventas al mercado interno. La pesca artesanal provee el consumo interno y la materia prima destinada a la industria del Consumo Humano Directo; pero no hay estadística oficial que permita analizar en detalle este movimiento comercial.
Las ventas de pescado fresco no están afectas al IGV. Considerando el alto grado de informalidad del sector, tampoco podría analizarse la participación de impuesto a la renta de tercera categoría de estas operaciones comerciales.
Por lo tanto es imposible, o complicado por lo menos, saber cuál es el aporte total del sector pesquero industrial y artesanal al Estado vía tributos y derechos. Solamente en base a las cifras de exportación, derechos de pesca y renta de tercera categoría de las industrias y empresas formales se puede establecer una referencia de permite decir que la contribución sectorial al tesoro público es bastante desproporcionada en relación a las ventas.
La necesidad de que exista información estadística completa y visible se torna imprescindible para una adecuada administración del sector.
AL 4 DE OCTUBRE 2010, LAS TRANSFERENCIAS DEL PRESENTE EJERCICIO SE MUESTRAN EN LOS SIGUIENTES CUADROS:
LAS EXPORTACIONES PESQUERAS AL AÑO 2009 SON LAS QUE SE MUESTRAN EN EL SIGUIENTE CUADRO:
A la luz de las cifras expuestas, es pertinente sugerir que la administración de pesquería, basada en una política de Estado que no existe, tiene que resolver esta problemática en primera prioridad a fin de diseñar un plan estratégico de largo plazo que contemple la atención y solución a toda la problemática del sector.
En tanto estos tres aspectos fundamentales no sean enfrentados con realismo y con voluntad y decisión políticas, el sector seguirá inmerso en la caótica situación de carencias, falencias, quejas y reclamos que hoy se observan y que se repiten y/o agravan con el transcurso del tiempo.
No se puede administrar lo que no se conoce; no se puede determinar volúmenes máximos de extracción que aseguren pesquerías sostenibles sin investigación que proporcione información; no se puede regular con transparencia en ausencia de información estadística precisa; no se puede mejorar el aspecto sanitario ni de generación de valor agregado sin investigación, desarrollo y capacitación; no se puede mejorar la infraestructura pesquera sin recursos económicos y con un sistema de inversión pública complicado, lento y perverso.
Los programas de gobierno que se presenten en los próximos meses derivados de la campaña electoral 2011, si no contemplan cómo enfrentar esta problemática, serán solamente meros discursos, los que además, no tienen obligatoriedad legal de ser cumplidos por quien asuma el próximo gobierno.
Es preciso que la ciudadanía en general y el sector, asuman conciencia de los problemas reales y de fondo y que además conozcan al equipo de trabajo que dirigirá los destinos de la pesquería peruana. El candidato que gane puede tener un excelente programa, pero además de que no está obligado a cumplirlo, podría caer en manos de la inexperiencia de funcionarios designados, lo que podría impedir o dificultar su aplicación, aún si existiese voluntad y decisión políticas para hacerlo.
Las soluciones y atención de las necesidades del sector pesquero no podrán darse en el corto plazo. La atención de los problemas descritos tomará un tiempo y presupone que exista la voluntad política de hacerlo en el próximo gobierno.
Pretender o creer que en lo que queda de esta administración podrá hacerse algo al respecto es sumamente improbable por cuestión de tiempo.
Cifras: fuente Portal de Transparencia Económica del MEF. Elaboración: Revista Pesca
29 de septiembre de 2010
¿Contribuye la pesca a la seguridad alimentaria?
Tradicionalmente se ha considerado y algunos aún consideran al Perú como un país pesquero. A la luz de estas cifras, el término país pesquero no significa necesariamente que es un país que consume pescado. Significa que el Perú es un país que exporta pescado convertido en harina de pescado y pescado congelado y enlatado. Significa que el relativamente poco volumen de pescado para consumo humano directo que el país produce se destina a la exportación. Vale decir para la alimentación de otras poblaciones que no son la peruana. Significa que los productos hidrobiológicos solo son consumidos por una mínima fracción de la población peruana porque además de haber poca oferta, esta es cara, y la industria pesquera prefiere la exportación por los incentivos que tiene y porque es más sencillo vender productos a mercados ya existentes y debidamente articulados.
No es el Estado a través de programas ni de comisiones quien va a crear un negocio sostenible y rentable que asegure un abastecimiento contínuo y permanente al mercado interno.
Muchos programas y muchas comisiones se han formado y existen para promocionar el consumo de pescado; pero ninguna ha creado un mercado lo suficientemente atractivo para motivar a la empresa privada o a la creación de pequeños negocios dedicados a atender este mercado. La debilidad del Estado consiste en que las comisiones y los programas sociales no tienen la capacidad de estimular la inversión privada.
¿Porque el Estado viene prestando escasa atención a la pesquería?
25 de septiembre de 2010
Datos imprecisos no contribuyen a tomar buenas decisiones
La administración y regulación de las pesquerías (con excepción de la anchoveta) se ha venido haciendo en base a hipótesis que ameritan ser confirmadas:
1. Cuantos son los administrados.
2. Cuantos recursos pesqueros existen.
Dos puntos elementales para poder ejercer una administración adecuada.
La información estadística del número de pescadores artesanales embarcados y no embarcados y del número de embarcaciones artesanales existentes (incluída la pesca continental) no solamente es imprecisa, sino que está desactualizada. La única información oficial a la fecha proviene de la II ENEPA realizada por el Imarpe en 2005. Y fue solo una encuesta. No fue un censo preciso y completo. ¿Cómo se puede administrar, regular y normar la actividad artesanal sin saber cuál es el tamaño de los administrados y su capacidad de realizar esfuerzo pesquero?
Los recursos pesqueros que la actividad artesanal extrae carecen de información técnica adecuada y no tienen límites de extracción.
Sin conocer el tamaño de las biomasas de cada recurso, lo que permitiría asignar límites máximos de extracción por período, y sin saber si el esfuerzo pesquero que puede aplicarse sobre ese recurso es adecuado, suficiente o excesivo, lo que ha venido haciéndose en el campo de la actividad artesanal es improvisado. Es preciso conocer cuánto existe, determinar cuánto se puede pescar y de allí determinar cuántos pescadores puede haber sin poner el riesgo no solo la sustentabilidad de los recursos, sino la estabilidad económica de los propios pescadores. Si hay demasiados pescadores para pocos recursos, ninguno podrá obtener ganancias adecuadas. El punto es que estas son cifras sobre las cuales no sabemos nada con la precisión necesaria.
Por eso es que se usan frases como el fomento o impulso a la actividad artesanal, orientando esa expresión a ser entendida como que se necesita más pescadores artesanales. Afirmar eso sería poco serio.
Para regular y mejorar la administración de la pesca artesanal y fomentar su tecnificación y capacitación, primero debe conocerse con precisión la situación real. El incremento del consumo de pescado se deriva de una administración seria, realista y responsable de los recursos pesqueros y de los agentes del sector.
El censo puede hacerse si diseña la meta presupuestal adecuada, que no sería significativa ni alarmaría al MEF; pero investigación no es posible sin recursos económicos adecuados, los que nos devuelve a un circulo vicioso en el cual la producción de datos científicos está atada a una situación presupuestal insuficiente.
La falta de información y conocimiento es evidente incluso en los medios de comunicación. Cuando se trata del sector Producción y de entrevistas a funcionarios del mismo, la mayor parte de preguntas e inquietudes se refieren a Industria y Pymes. Casi nada sobre pesca, lo que podría indicar que el medio carece de conocimiento o información adecuadas para generar preguntas o polémicas. De esta forma el sector pesquero siempre pasa desapercibido.
Los Desembarcaderos Pesqueros artesanales necesitan mejorarse, adecuarse a la norma sanitaria y modernizarse. Lo que no se ha hecho es valorizar el conjunto. Todos los DPAs, excepto los ya mejorados necesitan inversión. El primer paso lógico es tener la información adecuada, es decir el costo de inversión por cada uno de ellos. Si no se conoce esa información es poco serio decir que se va a conseguir financiamiento o se va a presupuestar en los próximos 5 o 10 años. Una cifra total precisa permite conseguir la fuente de financiamiento, bien sea de Recursos Ordinarios, Recursos Directamente Recaudados, donaciones o cooperación.
Todos los desembarcaderos podrían ser mejorados en uno o dos años trabajando simultáneamente en cada uno de ellos. Para eso primero debe determinarse el monto de la inversión total, de lo contrario no es posible siquiera ubicar la fuente de financiamiento. No es aceptable presumir que el trabajo se haría en plazos largos. Siendo el tema de fondo el origen de fondos, primero debería saberse de qué cifra se habla. Se consigue financiamiento y se diseña un mecanismo de trabajo ágil y eficiente que garantice su conclusión en plazos razonables.
LA MECANICA PRESUPUESTAL
Los pliegos presentan sus presupuestos en Junio de cada año a fin de que en el segundo semestre el Congreso finalmente apruebe el Presupuesto General de la República. Eso significa que el nuevo gobierno asumirá funciones con un presupuesto ya formulado y en vías de aprobación para el 2012. Lo que significa que recién para el 2013 podría contar con un presupuesto íntegramente formulado por su propia gestión.
Dadas las urgencias de la pesquería, los partidos en contienda electoral deberían tener estructurados planes de gobierno para el sector que puedan ser puestos en marcha apenas asuma el gobierno el ganador. Dado que la transferencia realmente empieza cuando se conocen los resultados en abril, el 28 de Julio podría haberse estructurado un presupuesto para el 2012, relativamente coordinado y consensuado. Pero la verdad es que recién el 2013, a mitad de gobierno existiría un presupuesto propio.
En la suposición de que exista voluntad y decisión políticas para diseñar y ejecutar una política pesquera, esta debería estar lista en tiempos adecuados para que indiquen las metas presupuestales a alcanzar.
En un escenario ideal, con espíritu de país, las fuerzas políticas en competencia hoy, podrían en consenso, elaborar una política pesquera. Esto facilitaría implementarla, gane quien gane.
El asunto es que la pesquería requiere atención especial por cuanto el cambio climático está impactando con rapidez. Si no se empieza a tomar medidas pronto, podría ser demasiado tarde.
18 de septiembre de 2010
EL PRESUPUESTO DEL SECTOR. Tal vez es hora de cambios
El primer cuadro muestra la asignación presupuestal del sector Pesca por pliegos correspondiente al ejercicio 2010 en nuevos soles.
Durante los ejercicios 1998 al 2009, las exportaciones del sector Pesca han sido las que muestra el segundo cuadro.
Habiendo exportado el sector la cifra de 6 mil trescientos millones de soles en 2009, sin considerar la comercialización en el mercado interno, es cuestionable que el presupuesto del cual dispone el sector público para el 2010 sea tan pequeño.
La cifra asignada al Imarpe, responsable de la investigación científica de los recursos pesqueros, dato fundamental para alentar y garantizar la inversión en el sector no está a la altura de las circunstancias ni de las necesidades del sector.
El mejoramiento de las condiciones de los desembarcaderos pesqueros artesanales, necesidad imprescindible para garantizar desembarques sanitariamente adecuados provenientes de la actividad artesanal, no tiene recursos presupuestales adecuados.
El desarrollo tecnológico y la capacitación no tienen recursos que estén a la altura ni de las necesidades ni de las circunstancias.
En tanto estas cifras no sean corregidas, el futuro de la pesquería en el Perú no está garantizado. Mientras la administración de pesquería no disponga de medios y recursos adecuados para administrar y regular el sector, el sector privado no dispondrá de información ni medios adecuados para garantizar ni pesquerías sustentables ni un crecimiento ordenado, armónico y coherente con las necesidades de seguridad alimentaria.
La probabilidad de importar alimentos de origen hidrobiológico, no puede constituir una opción para atender las necesidades alimentarias del país, mientras exista el ecosistema marino de Humboldt con todo su potencial de extracción, siempre y cuando se fortalezca a la administración pesquera, tanto con recursos económicos como humanos.
Es necesario que exista coherencia entre el potencial pesquero, la riqueza que produce, y los medios con que debe contar la administración pesquera.
Dadas las características de complejidad del sistema, es casi imposible considerar la posibilidad de un incremento presupuestal para el sector, ni siquiera para el ente científico responsable de la investigación.
La alternativa que queda sería buscar recursos económicos procedentes del sector privado o de la cooperación internacional.
Este supuesto podría requerir un cambio de la estructura administrativa y funcional del ente científico, dotándolo de los medios legales que le permitan flexibilizar sus procedimientos, operaciones y sistemas administrativos que garantice el flujo de la inversión privada o de la cooperación internacional.
En ese orden de ideas tal vez sea oportuno considerar dentro de una nueva estructura, introducir la posibilidad de que un científico civil o persona con el perfil adecuado asuma la Presidencia de la Institución, hoy reservada por Ley a un Oficial en situación de retiro de la Marina de Guerra.
Los tiempos en los cuales se formuló la base legal de la Institución no son los mismos hoy día. Los requerimientos de investigación han adquirido una magnitud de un tamaño impredecible hace años, en especial por los impactos de un cambio climático que está encima de nosotros. Es necesario adaptarse a la realidad. Esa realidad tal vez nos imponga cambios estructurales sustanciales en la organización y manejo del Instituto del Mar porque los hechos evidencian que no existen medios adecuados ni suficientes para investigación científica, tanto en los aspectos administrativos como en los presupuestales. La rigidez de la administración pública no abona precisamente a favor de operaciones ágiles y eficientes.
Expresar aliento y fomento a la pesquería de extracción, resulta imprudente en un escenario de ausencia de suficiente investigación que nos de una radiografía del estado de las biomasas de aquellos recursos potencialmente rentables en forma sustentable. La transformación solo podría agregar valor a los desembarques actuales mas no fundamentarse en mayor extracción. Mientras no existe información científica adecuada, cualquier acto de promoción es temerario.
El incremento del consumo de pescado solo podrá hacerse en base a la pota y la anchoveta en tanto no cambien las condiciones oceanográficas y no se presenten cambios que afecten a dichas poblaciones.
El enfoque precautorio en un ambiente de incertidumbre, debiera ser el móvil principal de la autoridad de Pesquería
Tal vez ya sea momento de innovar y cambiar.
17 de septiembre de 2010
INVERSION EN EL SECTOR PESQUERO
La atención que requiere la investigación debe centrarse no solamente en los recursos económicos necesarios, sino en la apertura del ente científico que debe proporcionar información abierta a todos los agentes del sector.
Lea la nota en:
http://www.revistapesca.blogspot.com/
11 de septiembre de 2010
El reto inmediato del sector pesquero
A 10 meses de que termine este gobierno, una nueva autoridad de pesquería, que se espera asuma en los próximos días, tiene un reto singular. No hay tiempo para grandes cosas, para promesas, para ofertas, para experimentos, para aprender, ni sería adecuado utilizar lo que queda de esta gestión para saturar los medios de comunicación con fotos y discursos sobre cosas que ya serían imposibles de resolver en tan corto plazo.
Hay tres cosas fundamentales que este gobierno debiera enfrentar en estos últimos meses:
La primera es ejecutar al 100% el presupuesto de inversiones y de capacitación. Ambas partidas ofrecen pobres cifras de avance en su ejecución que son preocupantes.
La segunda es resolver los problemas existentes a nivel de conflictos entre normas promulgadas y los intereses del sector tratando de encontrar un consenso para soluciones intermedias.
La tercera es empezar el diseño de una política pesquera de largo plazo para beneficio del país, tendiendo lazos con todas las fuerzas políticas que intervendrán en la contienda electoral. Un acuerdo entre todos los candidatos podría generar un documento que sirva de base para que el nuevo gobierno encuentre una política ya diseñada en consenso que contenga un plan estratégico sectorial de largo plazo. De esta forma quien asuma el próximo gobierno habría ganado un tiempo valioso al punto de que sus primeras acciones de gobierno serían la implementación de una política y un plan ya estructurado y consensuado entre administrador, administrados y sociedad civil.
Los planes de gobierno de los candidatos podrían de esta forma incorporar para el sector pesca una propuesta coherente, técnica, realista y conveniente para la pesquería peruana.
El país se merece el esfuerzo para dar inicio a una gestión pesquera eficiente que conduzca realmente a disponer de pesquerías sostenibles y un futuro.
Un futuro que nos encuentre preparados para enfrentar el cambio climático, el agotamiento de las poblaciones de peces y la seguridad alimentaria de nuestra población, como principales objetivos estratégicos de largo plazo. Definir estas matrices es fundamental pues de ellas se derivan todas las acciones, políticas y objetivos que debe mencionar un plan estratégico como respuesta a una política de Estado.
La Ley General de Pesca fue promulgada con DECRETO LEY Nº 25977 del 7 de noviembre de 1992.
El Reglamento de dicha ley fue promulgado con DECRETO SUPREMO Nº 012-2001-PE del 13 de marzo del 2001.
Entre la ley y el reglamento pasaron 9 años.
Entre el primer reglamento y el día de hoy, el mismo ha sufrido infinidad de variaciones y modificaciones a tal punto que se ha convertido en una documento lleno de parches, confuso y complicado. Siendo que el reglamento se aprueba por decreto supremo, es fácil introducir constantemente cambios y modificaciones.
Eso indica dos cosas: Una es que la ley no es la más adecuada ni el reglamento original tampoco por cuanto ha requerido muchas variaciones; otra es que la facilidad con la que puede cambiarse el reglamento al no tener que pasar por el Congreso puede significar muchas cosas, entre ellas que no sean modificaciones estrictamente técnicas.
En todo caso, en 2011 tanto la ley como su reglamento y modificaciones serán demasiado antiguas y requieren un cambio.
El nuevo Congreso asumirá el reto de diseñar una nueva ley de pesca que minimice los riesgos de que el reglamento distorsione el espíritu de la ley.
La situación ideal es que la nueva ley recoja el espíritu de una Política de Estado y un Plan Estratégico trabajados en consenso con todas las fuerzas políticas, administrados y sociedad civil. Su aprobación sería más rápida, respondería a las reales necesidades de la pesquería peruana, y de hacerse en la primera legislatura, la autoridad de pesquería tendría las herramientas legales básicas para trabajar su implementación en forma técnica y no empírica ni improvisada.
Esto requerirá decisión y voluntad políticas y el mejor esfuerzo de los políticos por entender que la pesquería es un tema complejo que requiere la participación de muchas disciplinas, el consenso y sobre todo el conocimiento del sector.
9 de septiembre de 2010
Retos y desafíos del sector pesquero en acuicultura y pesca artesanal
Los retos y desafíos en acuicultura y pesca artesanal para el sector pesquero se encuentran publicados en el portal de la revista Pesca en el siguiente enlace:
http://www.revistapescaperu.com/index.php/miscelaneos/274-acuicultura-pesca-artesanal
Concluye con esta entrega la serie presentada por la Revista Pesca en la que expone su visión sobre los retos y desafíos principales que deberá enfrentar el gobierno que asuma en 2011.
http://www.revistapescaperu.com/index.php/miscelaneos/274-acuicultura-pesca-artesanal
Concluye con esta entrega la serie presentada por la Revista Pesca en la que expone su visión sobre los retos y desafíos principales que deberá enfrentar el gobierno que asuma en 2011.
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