La gestión pesquera

Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.

2 de febrero de 2014

GRACIAS LA HAYA: FINALMENTE PODRÉMOS COMER ANCHOVETAS, PERO EN TACNA



Una mirada distinta de lo que puede significar La Haya para nuestro país es lo que nos entrega  en su columna Eduardo Monzón, la invitación es a conversar, discutir y opinar…

Por Eduardo Monzon

Durante la dictadura en los 80s, muchos “patriotas” aclamaban con muchos estruendosos aplausos a nuestros “defensores” militares, en las plazas los domingos. Fue durante la  dictadura, en esos años, que se decidió envenenar a ariqueños mediante el desecho químico traído desde Suecia. Nunca se sabrá cuánto dinero fue transado durante ese otro “operativo militar”. Pero por mucho tiempo Chile estuvo bajo un boicot internacional y los fondos no eran los más óptimos: Había que conseguir financiamiento de alguna manera.

El boicot trajo mucha miseria a nuestra patria. Durante el gobierno militar hubo que adoptar muchas medidas drásticas, como la reducción de personal en un 30% del sector público, reducir jubilaciones, devaluación de la moneda, y bajas drásticas de salarios. La vecina ciudad de Tacna proveería  a chilenos de muchos alimentos diarios. Esto es después de que en Chacalluta aduaneros y uniformados le quitaran casi la mitad de la mercadería que usted traía: aceite, harina y otros alimentos eran arrebatados de sus manos sin dar el respectivo recibo aduanero.

También en ese tiempo, la tasa de desempleo creció grandemente, la delincuencia se disparó a los cielos. El Ferrocarril de Arica a La Paz fue mudo testigo de miles de compatriotas arrancando del hambre hacia Bolivia, donde se les atendió y recibió muy bien. 

El hambre apaleaba a miles de ciudadanos en Arica. Sin embargo, los sacos de harina de pescado se amontonaban por los miles en las laderas del Cerro La Cruz. Los barcos atracaban en las pesqueras de la Caleta Quiane amparados por las sombras de la oscuridad para llevarse el alimento que justamente era nuestro, todo bajo la protección de los militares de la época. El cobre chileno ha iluminado los hogares del mundo entero y solo algunas personas se han beneficiado de ello. De la misma manera pasa con la anchoveta.

Usted verá políticos tratando de legalizar marihuana y matrimonios de homosexuales, la otra mayoría de políticos estará pero tremendamente de ocupadísima amasando fortunas personales, pero jamás harán  nada para que ni una persona de Arica pruebe de ese pescado rico en alimentos.

Las pesqueras de la zona ocupan lugares mundiales en pesca industrial, pero solo las sobras nos quedan. No espera comer nada de pescado rico en proteínas en Arica en forma abundante, pero ahora gracias a gobiernos extranjeros (La Haya) finalmente podremos comer anchovetas.

El gobierno peruano está haciendo todo lo posible para que cada persona consuma anchoveta y quinua. Alimentos indispensables para la dieta diaria. Con más mar para Perú, ahora los chilenos nos veremos favorecidos finalmente.

La anchoveta en Tacna se hará más popular y barata, ya que en Arica la gente no la conoce ni en pintura. Gracias a las altas miras de fraternidad de esos “atrasados” (término como se define a nuestros vecinos) peruanos, la gente incluso podría traer el producto de Tacna para el consumo.

Las “cholitas”, esas mujeres de largas y coloridas polleras, harán posible que usted vea anchoveta en lata en los almacenes. Esas mujeres, son las responsables de la supervivencia de Arica durante la dictadura y la época comunista. Esas peruanas, muchas con falta de educación, han sido las arquitectas del desarrollo sustentable y sostenido en la ciudad.

Los políticos, generales, almirantes, comodoros, economistas y otros han sido un completo fracaso para la sobrevivencia de nosotros en esta zona norte. Ellas, las “cholas”, han defendido la ciudad del exterminio. Los demás chilenos han hecho lo posible por envenenarnos o exterminarnos de hambre.

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