La gestión pesquera

Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.

24 de septiembre de 2011

Reorientar la pesca

EN DEFENSA DEL RECURSO, CON INCLUSIÓN SOCIAL Y SIN CORRUPCCIÓN

REORIENTAR LA PESCA Y LA ACUICULTURA

Antonio Luna Neyra

EL PERÚ, fue siempre un pueblo de pescadores. Toda su historia está ligada a la pesca. Desde tiempos inmemoriales, los pescadores peruanos dominaron el mar para  extraer sus más preciadas especies que utilizaron para su alimentación, la agricultura y el comercio. Así lo demuestran los restos encontrados en la milenaria ciudad de CARAL, la civilización más añeja de América con más de 5 mil años de antigüedad. Allí se han encontrado anchoveta y sardina y mallas de algodón (red) para pescar.

LA HISTORIA DE LA PESCA, tiene en la pesca de consumo humano directo, su primer eslabón, pues ésta ha tenido su origen con la humanidad misma, cuando la pesca era netamente costera y sus antiguas embarcaciones como la balsa o la canoa se usaban para satisfacer el consumo de pescado de pequeñas comunidades que también  utilizaban el recurso como abono y para el intercambio con productos agropecuarios de la sierra y la selva. Durante el coloniaje español el Perú no fue capaz de producir otras embarcaciones que no sean las que se citan y los botes y barcas traídas por los europeos. En la República aparecieron las “bolicheras” para extraer el bonito y luego la sardina y la anchoveta. El Perú nunca ha tenido embarcaciones de altura.

HASTA 1940, en que empiezan a aparecer las PRIMERAS FÁBRICAS CONSERVERAS,  el  Perú satisfacía holgadamente su demanda nacional de consumo humano  directo y luego  comenzó a exportar grandes cantidades de bonito, robalo e hígado de bacalao para cumplir con  la gran demanda de Europa, Asia y EE.UU. que sufrieron el destrozo de sus principales centros de producción de alimentos, como consecuencia de la segunda guerra mundial, causando  una notoria depredación y casi extinción de estos recursos. Precisamente la industria conservera en el Perú se inicia y desarrolla en los 40 en gran medida por los requerimientos y la inversión de aquellos países.

CON LA APARICIÓN DE LA INDUSTRIA HARINERA en 1953, surgieron embarcaciones más grandes y  se multiplicaron las fábricas pesqueras.  Los puertos del litoral  experimentaron un vertiginoso crecimiento económico, demográfico y  laboral gracias al Boom de la pesca y de la industria pesquera, hasta 1972 en que se inicia la más grave crisis anchovetera y pesquera y los puertos comienzan a ser afectados en su desarrollo. Pero, al mismo tiempo, surgieron también los barones de la pesca industrial harinera, una nueva casta social que dio inicio a una gran devastación de la sardina, la anchoveta y otras especies como la caballa y el jurel de consumo humano directo, con el  propósito fundamental de producir harina y aceite y, en segundo orden, conservas de pescado.

LOS GRANDES EMPRESARIOS PESQUEROS, nucleados en la Sociedad Nacional de Pesquería, se convirtieron rápidamente en un grupo depredador, privilegiado, ambicioso, mezquino, prepotente y sin sensibilidad social, opuestos al desarrollo de los puertos. Se adueñaron de nuestras 200 millas para dedicarse a depredar sus recursos con la única finalidad de producir harina y enriquecerse, sin importarles que  causaban un crimen  ecológico y  ambiental, que utilizaban las especies del alimento humano, usaban una tecnología obsoleta y una administración empírica, se oponían a la pesca de altura con embarcaciones nacionales, se burlaban de los efectos del calentamiento global y el fenómeno del niño, explotaban al pescador, perjudicaban a los pequeños y medianos empresarios, propiciaban una asquerosa corrupción,  se oponían a la diversificación pesquera y la acuicultura y  se negaban a contribuir al desarrollo regional y nacional. Bajo la batuta de la SNP diseñaron y orientaron la nueva pesquería peruana,  desnaturalizando la misión investigativa y científica del IMARPE que se creó en 1964, arrastrando finalmente a la pesca a su más grave crisis por la que está atravesando.

LA PESCA DE CONSUMO HUMANO DIRECTO, de este modo, fue relegada y condenada a un último plano de importancia. Con ello se  alteró  la orientación fundamental y el sentido de su historia que tenía la pesca a favor de la alimentación del pueblo y se le  puso al servicio de los intereses de un puñado de grandes industriales depredadores que amasaron enormes fortunas a costa también de la sobreexplotación de sus trabajadores, de la corrupción y la contaminación de los puertos del litoral y gracias a su casi nulo aporte al desarrollo nacional.

ESE MODELO PRODUCTIVO HEGEMÓNICO ANTINACIONAL Y DEPREDADOR siempre se sustentó, además, en la pesca negra, en el robo al pescador y en la evasión y baja tributación al Estado, modelo totalmente injusto, corrupto e ilegal, que  privilegia y favorece a estos magnates pesqueros como no ocurre con  modelos de otros sectores  productivos. La   sobre ganancia  de estos empresarios no tiene límites. Por ejemplo por cada TM de Harina de Pescado que    venden hasta en 2 Mil Dólares, tributan escasamente 18 Dólares. Encima de todo  miles de TM de caballa y jurel se convierten ilegalmente en harina y aceite. Miles de TM de distintas especies no son declarados y  evade sus impuestos, a los pescadores no se les permite estar presente a la hora del pesaje, la Caja del Pescador ha sido casi liquidada y los derechos más importantes de los hombres de mar son  violados impunemente con la complicidad de autoridades. Miles de empresas de la pesca o conexas a ella han quebrado, miles de hombres y mujeres han perdido su puesto de trabajo, creando gran desocupación y miseria en los puertos, como producto del nefasto e inmoral modelo harinero de la pesca.

CURIOSAMENTE LA CRISIS PESQUERA, que tiene su origen en su prevaleciente orientación harinera y exportadora (solo el 6% de los productos pesqueros son destinados al consumo humano directo, incluido los congelados, seco salados), en la depredación, el atraso tecnológico, la corrupción y la contaminación,  perjudica a todos, menos a los grandes empresarios harineros que, al igual que los mineros, se están beneficiando  con el alza desmesurada del  precio internacional de la harina de pescado y siguen cometiendo toda clase de abusos  amparados en normas y leyes ambiguas que los favorece. La actual Ley General de Pesca 25977 del 21 de diciembre de 1992 considera la actividad pesquera como una simple “fuente de alimentación” y no como  PRIORITARIA Y FUNDAMENTAL para la alimentación del pueblo. Tampoco la admite como actividad BASICA Y ESTRATÉGICA para el desarrollo nacional. El D.L. 1084, de “reordenamiento” del sector busca suplantar las leyes generales para consolidar la política monopólica depredadora y harinera y generar una gran desocupación.

FRENTE A MÁS DE 60 AÑOS de intensa e irracional depredación de nuestros recursos marinos y de hegemonía de una política pesquera orientada a la producción y exportación de harina y aceite de pescado  que, a su vez, priva a las mesas populares del alimento natural más abundante y nutritivo del país, capaz de superar el hambre existente en nuestra Patria y desaparecer para siempre la desnutrición crónica infantil y la tuberculosis de todos sus habitantes, URGE TOMAR MEDIDAS DRÁSTICAS para que a tono con la nueva política del Estado, de  inclusión y desarrollo social y de defensa de nuestros recursos,  RESCATEMOS NUESTRA PESCA DE LA VORACIDAD DEL GRAN EMPRESARIADO PARA REORIENTARLA, MODERNIZARLA Y DESARROLLARLA A FAVOR DE LA ALIMENTACIÓN DEL PUEBLO Y EL PROGRESO DE LOS PUERTOS Y DEL PAÍS.

EL ECOSISTEMA HUMBOLDT QUE POSEE UN 30% DE DOMINIO MARÍTIMO EN EL PERÚ, ES EL MÁS RICO DEL MUNDO, en él encontramos 1,152 especies de peces, 1,100 de moluscos, 400 de crustáceos, ingentes cantidades de algas y microalgas. Contamos con 262 cuencas hidrográficas, 12 mil lagos y lagunas que contienen abundante alimento humano que nos convierte en uno de los países más ricos en recursos pesqueros y dueño de una de las fuentes de proteínas con mayor futuro en el mundo. Además el Perú tiene dentro de sus 200 millas más de 5,000 m3 de atún y grandes volúmenes de caballa, jurel, merluza, calamar, robalo, bonito, cojinova, etc. disponibles para extraer y ponerlos al servicio de la alimentación popular, sin embargo  no se pescan o son extraídos por barcos extranjeros porque increíblemente el Perú nunca ha tenido barcos de altura porque a los grandes harineros no les interesa la pesca de consumo humano directo, sino solo la harina.

LA PESCA PERUANA NO ES UNA ISLA, no es una actividad económica-social que se desarrolla al margen de lo que  sucede a nivel mundial. Somos parte de este mundo en profunda crisis económica y  parte de su crisis alimentaria, estamos insertos en el encarecimiento desmedido de los alimentos y estamos íntimamente relacionados con la creciente depredación que se practica en otros mares del mundo y, por tanto, formamos parte de un incierto futuro, de una posible gran escases de alimentos que se avecina. Europa  tiene depredado las 2/3 de sus mares, en las diferentes especies, mientras  Francia se siente obligada a importar  hasta el 80% de sus productos pesqueros. Se encuentran prácticamente desabastecidos de las proteínas de origen marino.  La demanda y subida de precios serán incontenibles y sostenibles. Nuestros diversos productos serán prácticamente acosados por el mercado mundial y la exportación irá en crecimiento. Este nuevo protagonismo que debe asumir nuestra actividad pesquera, nos obliga a defender como nunca nuestras principales especies para que no sean depredadas por un lado y por otro a defender con mayor pasión y tesón  nuestra soberanía nacional, entendida ésta  en la defensa irrestricta de las 200 millas marinas y sus recursos y como la defensa de nuestro mercado nacional, en particular de la demanda insatisfecha de las mesas populares y la derrota de la desnutrición y la tuberculosis del país. (Leer artículo aparte)


QUE HACER

1.- Reorientar la pesca priorizando el mercado nacional, la alimentación popular  y el combate frontal contra el hambre, la desnutrición y la tuberculosis de nuestros niños y jóvenes.   Contar con una política pesquera sustentable con una visión amplia, científica y mundial, buscando su desarrollo en armonía con el crecimiento económico, el medio ambiente y la inclusión social y pescando no más del incremento anual de sus recursos para evitar la reducción del stock.

2.- Defender irrestrictamente   las 200 millas del mar territorial y sus recursos. Continuar el rechazo al  engendro internacional   de la Convención del Mar.

3- Reordenar y revisar   la  escandalosa  y mísera tributación pesquera haciéndola mas justa y equilibrada  en concordancia con  la extracción,  producción,   exportación  y  sobreganancias y en función del bienestar y desarrollo de los puertos y del país.

4.- Restituir el Ministerio de Pesca y Acuicultura y hacer jugar un papel más relevante al IMARPE y la  ITP, bajo el amparo de una nueva ley del sector. Fortalecer el papel del Estado en la protección, el control, la investigación y diversificación de la pesca y la acuicultura en costa, sierra y selva.

5.- Promover y desarrollar con eficiencia presupuestal la pesca de consumo humano directo, la pesca artesanal y   de altura  con embarcaciones de bandera nacional. Elevar el nivel tecnológico de las embarcaciones y fábricas y de la captura, transformación y comercialización del recurso.

6.- Combatir la corrupción descarada a la que nos tiene acostumbrado el sector pesquero. Derogatoria del D.L. 1084.  Justicia y equidad en el reparto de las cuotas de pesca con la participación de las instituciones representativas y prohibición irrestricta de la pesca negra. Suspender las licencias de lanchas clonadas y con bodegas ampliadas ilegalmente.

7.- Crear nuevas empresas publicas y/o  mixtas , a través de las cuales  se canalice  una producción pesquera especifica hacia los desayunos y almuerzos escolares y comedores populares a fin de combatir el hambre y erradicar la desnutrición y la tuberculosis de la niñez y la juventud peruana , convirtiendo a la anchoveta en el recurso bandera y, con un valor agregado, en un agente del desarrollo sostenible, en generadora de empleo, en soporte de la seguridad alimentaria, la salud y la educación, en elemento básico de la diversificación e innovación en la industria del enlatado, patés, salchichas, concentrados proteicos y, de este modo, crear un efecto multiplicador en la economía, la inclusión y desarrollo social.

8.- Aperturar nuevas formas de democratización y diálogo en el sector creando una comisión de alto nivel con representación de los trabajadores  que contemple una justa y mejor redistribución de la riqueza, restitución de los derechos laborales derogados y conculcados. Respeto al fuero    sindical, a los pactos y convenios colectivos, derogatoria de la R.S. 149-tc. Eliminación y superación de las esclavizadas formas de explotación en las   fábricas.   Restitución  y reflotamiento de la Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador y respeto a la dignidad de los pescadores activos y jubilados, mejorando su calidad de vida.

* Ingeniero Pesquero, periodista y escritor

josantoniolunaneyra@yahoo.com.pe

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