La gestión pesquera
Se espera que, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se realice un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie. De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.
10 de septiembre de 2015
Se acaba el tiempo para salvar a los océanos
“Los océanos rivalizan con la
riqueza de los países más ricos del mundo, pero se está permitiendo que se hundan
en las profundidades de una economía fallida (Marco Lambertini).
Un estudio de la ONU asegura que
los océanos del mundo se encuentran en dificultades.
La Organización de las Naciones
Unidas (ONU) lanzó una nueva advertencia ambiental: al mundo se le acaba el
tiempo para evitar la degradación paulatina de los océanos y la destrucción
generalizada de la vida marina.
En su primera evaluación
exhaustiva sobre el estado de los océanos, la ONU afirma que toda demora en la
aplicación de soluciones a los problemas que ya han sido identificados como una
amenaza que degradará a estas masas de agua provocará, innecesariamente,
mayores costos ambientales, sociales y económicos.
La primera Evaluación Mundial de
los Océanos se presentará al Grupo de Trabajo Especial de la Asamblea General
de la ONU en una sesión que tendrá lugar del martes 8 al viernes 11.
El estudio determinó que no se
logrará el uso sostenible de los océanos a menos que la gestión de todos los
sectores de las actividades humanas que los afectan sea coherente.
“Los impactos humanos sobre el
mar ya no son de menor importancia en relación con la escala global de los
océanos. Se necesita un enfoque global y coherente”, recomendó el informe.
Según la ONU, el informe
constituye la primera vez en que expertos científicos evalúan los conocimientos
actuales sobre los aspectos químicos, biológicos, económicos, físicos y
sociales de la cuestión, desde una perspectiva global e integrada.
Con la dirección de los 22
integrantes del llamado Grupo de Expertos, unos 600 científicos de todo el
mundo observaron los océanos, su flora y fauna y las formas en que los seres
humanos se benefician de ellos, así como los impactos que provocan.
Los expertos examinaron una
amplia gama de cuestiones que afectan a los ecosistemas oceánicos y la
biodiversidad marina, como el cambio climático, la cobertura de hielo, la
frecuencia de las tormentas, la acidificación de las aguas, las actividades
realizadas en tierra, las prácticas de pesca no sostenibles, los transportes,
las especies invasoras no autóctonas, las industrias de hidrocarburos de alta
mar y los desechos marinos.
“Y descubrieron que los océanos
del mundo están en muy mal estado”, según la ONU.
John Tanzer, director del
Programa Global Marino de la organización ecologista Fondo Mundial para la
Naturaleza(WWF), dijo a IPS que el informe de la ONU es “otra prueba importante
de que la salud de nuestros océanos y su base económica padecen una amenaza
grave, y que tenemos que tomar acción inmediata”.
Tanzer dijo que la aplicación de
la Agenda de Desarrollo Posterior a 2015 y la negociación de un nuevo acuerdo
climático presentan grandes oportunidades para que los gobiernos, las empresas
y las comunidades trabajen juntos en apoyo de los océanos y de la población
mundial que depende del mar para su seguridad alimentaria y medios de vida.
Según la ONU, los océanos abarcan
más de 70 por ciento de la superficie terrestre. Más de 3.500 millones de
personas dependen de ellos para su alimentación, energía e ingresos.
Al proteger los recursos
naturales y culturales de los océanos, las zonas marinas protegidas tienen un
papel central en el abordaje de algunos de los mayores desafíos de desarrollo
de hoy, como la seguridad alimentaria y energética, la pobreza y el cambio
climático.
En junio, la Asamblea General
aprobó una resolución destinada a la redacción de un tratado internacional
jurídicamente vinculante para la conservación de la biodiversidad marina, que
rija las zonas de alta mar más allá de las jurisdicciones nacionales.
La resolución fue consecuencia de
más de nueve años de negociaciones por un Grupo de Trabajo especial, que se
reunió por primera vez en 2006.
Si el tratado se aprueba, será el
primero de su tipo en el mundo que incluya medidas de conservación, como las
áreas marinas protegidas y las reservas, las evaluaciones de impacto ambiental,
el acceso a los recursos genéticos marinos y la distribución de beneficios, la
creación de capacidades y la transferencia de tecnología marina.
La Alianza de Alta Mar, integrada
por 27 organizaciones no gubernamentales, tuvo un papel importante en el
impulso a las negociaciones sobre el tratado propuesto desde 2011.
Mientras tanto, en un estudio
publicado en abril, WWF calculó que las riquezas sin explotar de los océanos
ascienden a 24 billones de dólares, el tamaño de las principales economías del
mundo.
Ese estudio calificó a los
océanos como potencias económicas y advirtió que la sobreexplotación, el uso
indebido y el cambio climático están socavando rápidamente los recursos de alta
mar.
“Los océanos rivalizan con la
riqueza de los países más ricos del mundo, pero se está permitiendo que se
hundan en las profundidades de una economía fallida”, advirtió Marco
Lambertini, director general de WWF Internacional.
“Como accionistas responsables,
no podemos esperar con seriedad el seguir extrayendo imprudentemente los
valiosos activos del océano sin invertir en su futuro”, exhortó.
Si se compara con las 10
principales economías del mundo, los océanos se ubicarían en séptimo lugar con
un valor anual de productos y servicios de 2,5 billones de dólares, según el
estudio de WWF”
Thalif Deen
IPS
Editado por Kanya D’Almeida /
Traducido por Álvaro Queiruga
Fuente
4 de septiembre de 2015
El Niño y el mar: 10 recomendaciones para cuidar nuestros recursos marinos
Escribe Carmen Heck / Directora de Políticas de Oceana Perú
Somos un país privilegiado por la pesquería más productiva
del mundo. La piedra angular de esta riqueza es un pez pequeño y poco
carismático, la anchoveta. Este pequeño transforma la altísima productividad
primaria de nuestro ecosistema marino en proteínas y aceites que tienen un rol
clave en la alimentación humana y en la cadena alimenticia de los cientos de
peces de nuestra diversidad marina; por ello es pieza clave de la seguridad
alimentaria y el desarrollo gastronómico nacional.
La anchoveta, y con ella nuestra industria pesquera y
nuestra gastronomía, se encuentra amenazada por el actual evento El Niño (EN).
Aunque en estos momentos aún se discute si la magnitud del evento será fuerte o
extraordinaria, en realidad nuestra riqueza pesquera se encuentra ya en
situación vulnerable bajo las actuales condiciones oceanográficas.
Hoy se requiere más que nunca tomar medidas precautorias que
permitan la rápida recuperación de la anchoveta una vez pasadas las condiciones
anómalas actuales, y protejan el hábitat y los stocks de otras especies de las
que dependen la pesquería artesanal, nuestra gastronomía y la industria
turística (los lobos marinos, pingüinos, ballenas también se alimentan de
anchoveta).
En el caso particular de la anchoveta, debido a las altas
temperaturas del mar, se sabe que busca refugio en los remanentes de aguas
relativamente frías que quedan en zonas de poca profundidad pegadas a la orilla,
donde el recurso se encuentra más expuesto y su captura es más fácil. En estas
zonas cercanas es donde usualmente se da el desove y por lo tanto se encuentra
una alta proporción de juveniles (peces que aún no han llegado a la edad
reproductiva).
En este escenario, para asegurar la recuperación rápida del
stock después de EN, es necesario mantener una protección estricta de las
primeras 5 millas marinas reservadas para la pesca artesanal.
Sobre todo
considerando los graves impactos negativos que causarían las redes de cerco de
la flota de mayor escala en el hábitat y stocks de las especies costeras de
consumo humano.
Tampoco debemos olvidar que debido a las condiciones de
stress por la mayor temperatura del agua y menor alimento disponible, se espera
que las anchovetas presenten un menor tamaño y peso, requiriéndose un número
mayor de individuos para alcanzar los volúmenes de extracción autorizados en
condiciones normales. Por eso la decisión de abrir la segunda temporada de
pesca y el cálculo de la cuota global deben supeditarse a criterios estrictos
de protección del recurso.
Por otro lado, las altas temperaturas y el aumento de la
descarga de los ríos (por las fuertes lluvias) que transportan patógenos,
materia orgánica, fertilizantes y eventualmente minerales contaminantes,
ocasionan que bajo condiciones de EN los riesgos a la salud vinculados con el
consumo de pescados y mariscos sean mayores.
Pero no todo son malas noticias, El Niño también trae la
oportunidad de aprovechar una mayor accesibilidad a especies propias de aguas
más calientes a la temperatura normal de nuestro mar (concha de abanico,
perico, atún, entre otras). Ahora, para muchas de ellas no contamos aún con
estudios científicos adecuados que informen las decisiones de manejo, por ello
debemos aprovecharlas de manera racional, sin caer en excesos que arriesguen su
abastecimiento en el mediano y largo plazo.
Es justamente en tiempos de riesgo como el que enfrentamos
este año que debemos ser especialmente precavidos y no relajar las reglas
pensando solo en el corto plazo. En ese sentido, tomemos en cuenta estas 10
recomendaciones de manejo:
Para velar por la sostenibilidad de la pesquería de
anchoveta:
Posponer la toma de decisiones de manejo hasta contar con
los resultados del crucero de evaluación del Instituto del Mar Peruano
(Imarpe), los mismos que deberían ser publicados oportunamente para ser
discutidos de forma abierta y transparente.
La decisión de abrir la segunda temporada de pesca y el
cálculo de la cuota global deben supeditarse al punto de referencia biológico
de dejar en el mar un mínimo de 5 millones de toneladas de stock desovante de
anchoveta.
El cálculo de la cuota para la segunda temporada de pesca
debe considerar un escenario realista de El Niño. De no tenerse certeza de su
magnitud, debe aplicarse el principio precautorio.
Aprobar los lineamientos para que la cuota global de pesca
de la flota industrial, considere la deducción de los volúmenes que se estima
extraerán la flota artesanal y de menor escala, para que la suma de lo extraído
por todas las flotas no exceda el límite máximo recomendado por IMARPE.
Mantener y reforzar la protección de la zona de 5 millas
marinas reservada para el uso exclusivo de la pesca artesanal, especialmente
alrededor de áreas marinas protegidas; sin autorizar regímenes de excepción que
permitan el acceso de embarcaciones de mayor escala y/o dedicadas a la extracción
para consumo humano indirecto a esta zona.
Reforzar las medidas para el respeto del límite de
tolerancia máxima de extracción de juveniles (10% del número de ejemplares
extraídos) y el cierre oportuno de las zonas con alta presencia de juveniles.
Reforzar el monitoreo de las capturas y desembarques
(volúmenes, condición, composición por tamaño y por especies) de anchoveta y
otras especies durante EN para una toma de decisiones adecuada y oportuna. Esta
información debe además ser hecha pública de forma oportuna.
Para proteger otras especies:
Mantener y reforzar el cumplimiento de la prohibición de uso
de especies diferentes a la anchoveta para la elaboración de harina y aceite de
pescado. Asimismo, no incrementar el 5% de tolerancia máxima de pesca incidental
en las descargas de anchoveta, para proteger los peces que abastecen nuestras
mesas.
Dar las regulaciones y el apoyo técnico necesario para el
uso sostenible de las especies sujeto de pesca de oportunidad durante EN,
estableciendo para estas: tallas mínimas, zonas de pesca, límites de esfuerzo
pesquero, aparejos permitidos, basados en la mejor información disponible.
Reforzar el monitoreo de los estándares sanitarios de los
productos hidrobiológicos de consumo humano directo para exportación, y aplicarlos
también para la comercialización y consumo local.
Finalmente, dado que El Niño es un evento que se presenta de
forma recurrente, para velar por la sostenibilidad de nuestras pesquerías, se
necesita que el Ministerio de la Producción inicie un proceso participativo y
transparente para la elaboración de protocolos y regulaciones que refuercen la
gobernanza del manejo pesquero del país durante estos.
Fuente
1 de septiembre de 2015
MÁS DE UN TERCIO DE LA CAPTURA PARA LA INDUSTRIA REDUCTORA 'TIENE PROBLEMAS SIGNIFICATIVOS'
La Asociación de Pesquerías
Sustentables (SFP) ha publicado su resumen anual de sostenibilidad de las
pesquerías que abastecen a la industria reductora global.
El informe general abarca 24 de
las pesquerías más importantes utilizadas para la producción de harina y aceite
de pescado (cuya captura total supera los 9 millones de toneladas), las cuales
han sido calificadas de acuerdo con la evaluación de la sostenibilidad
presentada en el sitio www.fishsource.com.
Las principales conclusiones del
informe sobre los 24 stocks analizados son:
Sólo el 2 % del volumen total de
capturas de las pesquerías que abastecen la industria reductora reducción
analizadas proviene de stocks en muy buen estado (Categoría A). Esto
corresponde a una sola pesquería: la de krill antártico.
En conjunto, la mayoría (62,5 %) del volumen
total de las capturas en este análisis proviene de poblaciones que están
razonablemente bien gestionadas (o mejor) -es decir, que tienen una puntuación
de 6 o más en los cinco criterios de FishSource)-.
Más de un tercio (37,5 %; 3,5 millones de
toneladas) de la captura total para fines de reducción proviene de 12
pesquerías mal administradas (Categoría C).
Sólo el 12 % de la captura proviene de
poblaciones que puntúan 6 o más en todos los criterios, y con una puntuación
para la biomasa de 8 o más, lo que implica que la biomasa es igual o superior a
los niveles objetivo (categoría B1). Este nivel de rendimiento está en línea
con los requerimientos actuales del Aquaculture Stewardship Council para las
pesquerías que proporcionan harina y aceite de pescado para piensos a granjas
certificadas.
De las 24 pesquerías analizadas, cuatro han
mejorado desde 2014 y seis bajaron su nivel.
Cinco de las pesquerías de reducción evaluadas
en el informe han puesto en marcha proyectos de mejora.
El 90 % de la captura suministrada por las
pesquerías de reducción proviene de pesquerías que han obtenido la
certificación RS de IFFO (Abastecimiento Responsable de la Organización
Internacional de Harina y Aceite de Pescado) o del MSC.
La proporción de las capturas de las
pesquerías asociadas al programa del MSC está aumentando.
Ahora, el 13,7 % de
la captura total proviene de pesquerías que participan en el programa MSC (es
decir, que ya están certificadas o que están siendo evaluadas), mientras que
esta cifra fue de sólo el 3 % en 2014.
Con la excepción de las pesquerías
certificadas por el MSC o que están en el proceso de evaluación completa,
ninguna de las pesquerías evaluadas en este informe considera los efectos
ambientales más amplios al elaborar regímenes de gestión.
La falta de datos de pesca a disposición del
público ha sido un gran problema para la SFP al analizar las pesquerías de
reducción. SFP ha identificado cinco "aspectos fundamentales" que
deben hacerse públicos para permitir una evaluación precisa de una pesquería,
pero sólo 9 de las 24 pesquerías estudiadas por el informe tienen todos ellos.
Cuatro pesquerías no tienen ninguno en absoluto.
En referencia a los resultados
del informe, Blake Lee-Harwood, director de estrategia de SFP, señaló:
"Este informe confirma que la mayoría de estas pesquerías de reducción
están relativamente bien gestionadas, pero hay poco lugar para la complacencia.
Más de un tercio de la captura usada para harina y aceite de pescado tiene
problemas importantes, y esta cifra apenas ha cambiado en los últimos años.
También hay poco reconocimiento de los elementos de los ecosistemas en la
gestión, y muchos problemas significativos con la transparencia de los datos de
pesca".
"La industria de la harina y
el aceite de pescado sigue siendo esencialmente una industria responsable, que
trabaja duro para gestionar los stocks de manera efectiva, pero tenemos que ver
un esfuerzo concertado para elevar el nivel y aumentar el rendimiento. Es muy
alentador que haya por lo menos cinco proyectos de mejora de las pesca entre
las pesquerías estudiadas, y que el número de pesquerías asociadas al programa
del MSC este aumentando de manera notable", concluyó el director.
editorial@fis.com
Fuente
El reporte puede bajarse en el
siguiente link:
http://cmsdevelopment.sustainablefish.org.s3.amazonaws.com/2014/06/24/Small_Pelagics_Sector_Report_2014_-_FINAL-1ef7b045.pdf
25 de agosto de 2015
EL VERDADERO COSTO DE LA CRIANZA DEL SALMÓN
“Necesitamos satisfacer la
demanda por alimentos de origen acuático” es el mantra de los entusiastas
representantes del gobierno y la industria, quienes están entusiasmados en
cosechar los ingresos asociados. Pero la primera pregunta es si la demanda por
especies como salmón, atún, rodaballo y bacalao es actualmente sostenible. ¿Es
realmente posible que estas especies “alimenten al mundo” como afirman los
promotores de la industria?
Con la finalidad de criar salmón, se capturan peces silvestres (por
ejemplo sardinas, whiting y anchovetas) para la harina y aceite de pescado que
es requerido para producir alimento. Un informe reciente de la International
Council for the Exploration of the Sea sugiere que los peces de mares profundos
vienen siendo pescado al doble de la tasa que ellos pueden resistir, con la
finalidad de proveer alimento para el salmón de crianza. Mientras que el debate
sobre los impactos locales continúa, los impactos globales de la crianza de
salmón vienen recibiendo poca atención en British Columbia.
Vamos a considerar la ecología de cultivar carnívoros como el salmón.
Corey Peet es una ecologista que investiga los impactos de la acuicultura en el
ambiente marino. Peet explica: “Las cadenas alimentarias naturales toman la
forma de una pirámide. Al final de la pirámide se encuentra una abundancia de
organismos que ganan su energía directamente del sol o de los procesos
químicos. El siguiente escalón de la pirámide son organismos menos abundantes,
mayormente herbívoros, que se alimentan de los primeros. En cada escalón de la
pirámide solo el 10% de la energía es pasado al siguiente nivel, debido a que
el 90% de energía se pierde en calor. Por consiguiente, muy pocos organismos
pueden ser soportados en la parte superior de la pirámide, dejando solo a
algunas especies depredadoras en la cima de la pirámide. En otras palabras, hay
una razón por la cual solo vemos pocos carnívoros en la naturaleza, esta tiene
mucha energía que circula. De esta forma, cuando consideramos la crianza del
salmón en contra de los fundamentos básicos de la ecología, no tiene sentido
indicar que esta práctica es sustentable”.
Expertos pesqueros, como Daniel Pauly de la UBC Fisheries Centre,
reclaman precaución contra la “cultivar encima de la cadena alimentaria” debido
al uso ineficiente y poco económico de los recursos biológicos, todos los
cuales viene siendo usados por los humanos y otros organismos, y algunos de los
cuales son comercialmente valiosos. Las recientes estimaciones indican que la
crianza de salmón requiere de dos a cuatro kilogramos de peces silvestres para
producir un kilogramo de pescado de crianza. En contraste, la crianza de
especies herbívoras (como tilapia y carpa) requiere de cantidades mínimas de
harina de pescado.
Con la mayoría de las pesquerías
en crisis, la evidencia científica sugiere que la crianza de salmón esta
perjudicando, en vez de ayudar al problema pesquero mundial. De hecho, el
volumen de pescado capturado requerido para soportar la industria de la crianza
de salmón en Europa es mayor a la productividad del todo el Mar del Norte,
haciendo que la industria depende fuertemente de la harina de pescado importado
de Sudamérica. La práctica de tomar fuentes de proteínas de países empobrecidos
del hemisferio sur para producir productos de lujo para las poblaciones de los
países occidentales incrementa la importancia ética así como las preocupaciones
ecológicas. Aunque la industria indicara que esta disminuyendo la dependencia
en proteínas marinas a través del desarrollo de alimentos alternativos (como
proteína de soya), estos avances son compensados por el rápido crecimiento de
la industria.
Peet también puntualiza que más del 85% de la producción de la
acuicultura mundial (principalmente en Asía) incluye en uso de especies no
carnívoros (peces de agua dulce, mariscos y algas marinas) y esto ha dado como
resultado en que la producción de la acuicultura mundial ser agregue al
abastecimiento de alimentos de origen acuático del mundo. Sin embargo, mientras
que la industria mundial de la acuicultura es un productor neto de pescado, la
acuicultura de peces carnívoros (como atún, mero, bacalao negro) se viene dando
principalmente en países industrializados en donde los pescados son consumidos.
La realidad es que la industria de la acuicultura del salmón esta siendo
conducida por intereses económicos en el corto plazo y no por el objetivo
igualitario de “alimentar el mundo”.
La información científica pasada y actual sugiere que el salmón de
crianza y otros carnívoros no es sustentable, contrariamente a los que el
gobierno y la industria indica. La crianza de salmón no alimenta el mundo, en
la actualidad representan lo contrario: esta toma recursos de países pobres
para producir productos de lujo para los consumidores en países ricos. Con el
incremento de la preocupación sobre el tema de la sustentabilidad en un nivel
mundial, debemos preguntarnos si debemos apoyar a las industrias que toman más
de lo que entregan.
* Chris Genovali es director ejecutivo de Raincoast Conservation.
Fuente
20 de agosto de 2015
Regulación de las pesquerías por consenso
Entre los distintos procesos de
discusión del plan de manejo, la pesca ilegal fue reconocida como una
problemática importante por su efecto negativo tanto a nivel social, ambiental
y económico.
En Puerto Montt, Región de Los
Lagos, se reunieron hasta este miércoles 19 de agosto los integrantes de los
Comités de Manejo de Congrio Dorado y Merluza Austral para completar el trabajo
de elaboración del primer plan de manejo, que tiene como objetivo recuperar las
pesquerías y dar mayor valor social y económico a estos dos recursos
emblemáticos del sur-austral de Chile.
La construcción de un plan de manejo se realizó en un proceso
participativo de un año de duración con representantes de la pesca industrial,
artesanal, de plantas de proceso de las regiones de Los Lagos, de Aysén y de
Magallanes, y de las instituciones sectoriales como el Servicio
Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y la Subsecretaría de Pesca y
Acuicultura (Subpesca), que ejerce la presidencia de ambos comités.
En total se han realizado doce
reuniones para dar forma a este documento, el primero de su tipo para las
pesquerías del sur de Chile, y que contiene, entre otros, los antecedentes de
los recursos y sus pesquerías, las metas y objetivos del plan de manejo.
Incluye también estrategias de conservación para alcanzar las metas junto con
un programa de recuperación y diversas estrategias de contingencia, además de
las necesidades de investigación y fiscalización.
Pesca ilegal
Entre los distintos procesos de
discusión del plan de manejo, la pesca ilegal fue reconocida como una
problemática importante por su efecto negativo tanto a nivel social, ambiental
y económico. Por ello, los integrantes del Comité valoraron la campaña de
difusión de la veda de la merluza austral, implementada por el Sernapesca
durante agosto e hicieron un llamado a la comunidad a evitar la compra de
producto fresco y denunciar las irregularidades.
Del mismo modo, destacaron la
importancia del uso obligatorio de los posicionadores satelitales en la flota
mayor de la pesca artesanal a contar del 9 de agosto para evitar el ingreso de
embarcaciones no autorizadas en las zonas de pesca, como sucede actualmente en
la Región de Aysén con la flota reinetera de la Región del Biobío que actúa
fuera de la ley, según lo han confirmado las propias autoridades locales.
Finalmente, en términos de
plazos, explicaron desde el Comité, que para contar con antecedentes de
respaldo para el cálculo de la cuota 2016 se considera que el plan de manejo y
la estrategia de explotación deben estar aprobados en octubre de 2015.
Fuente
NOTA DE PESCA
Un Plan de manejo participativo y
consensuado entre todos los actores de la pesquería, sentados como pares e
iguales en una mesa de trabajo, es un buen ejemplo de cómo deberían manejarse
los temas de regulación de las pesquerías.
17 de agosto de 2015
La pesquería de la pota en el Perú en la coyuntura pre electoral
El 5 de agosto del 2015 la comunidad de pescadores artesanales del norte del Perú ha presentado un memorial que expresa la problemática existente en cuanto a la captura del calamar gigante o pota. En esencia esta situación es bastante similar a la que ocurre en Chile en relación a esta pesquería.
Siendo el tema de fondo un conflicto de intereses entre la flota artesanal y la flota industrial de bandera nacional y extranjera, el Estado peruano debe fijar posición en relación a los permisos de pesca que se conceden y/o concederían para la extracción de pota. De esta manera la comunidad pesquera sabrá qué esperar de las autoridades competentes a fin de que adopten las medidas que estimen convenientes.
Mención aparte es la indiscutible necesidad de patrullaje del dominio marítimo peruano a fin de salvaguardar los intereses nacionales.
Se hace necesario salvaguardar los intereses nacionales contra la competencia ilegal y desleal en la extracción de este recurso que viene a ser el segundo más importante después de la anchoveta, no solamente patrullando, sino negando acceso a puerto peruano a embarcaciones que ilegalmente realizan esfuerzo pesquero en el dominio marítimo peruano tanto para mantenimiento como para avituallamiento.
Cuestión aparte, pero complementaria, es la necesidad de que las Organizaciones Sociales de Pescadores que actualmente suman más de 800, se organicen y elijan una representación apropiada para la defensa de sus intereses en el actual escenario de competencia ilegal y además pre electoral. Los gremios están demasiado atomizados y enfrascados en temas a veces demasiado focalizados. Se pierde la visión del bosque por mirar a los arboles más cercanos.
La pesca artesanal está amenazada desde diversos frentes y ante la ausencia de Políticas de Estado adecuadas para salvaguardar la única fuente de abastecimiento de proteína marina para la población nacional, tienen que considerar la unificación y la necesidad de un liderazgo fuerte y efectivo que los lleve a la mesa de concertación en igualdad de condiciones que los gremios empresariales.
Lea el memorial en el siguiente link:
13 de agosto de 2015
Las pesquerías de los países en desarrollo y la sostenibilidad
PESQUERÍAS DE PAÍSES EN
DESARROLLO SE INTERPONEN EN EL CAMINO DE LA SUSTENTABILIDAD
Los
consumidores de países desarrollados quieren productos de mar de fuentes
sustentables y las tiendas minoristas como Walmart en Estados Unidos y
Sainsbury's en el Reino Unido se los prometen cada vez más. Sin embargo, no
existen suficientes productos de mar con certificación de sustentabilidad para
cubrir la demanda.
Consideremos
los proyectos de mejora pesquera (FIP por sus siglas en inglés). Estos son
sociedades entre pescadores y empresas a lo largo de toda la cadena de
suministro de productos de mar, que tienen el objetivo de ayudar a las
pesquerías no sustentables a mejorar sus prácticas mediante el acceso a mercados
lucrativos. Muchos minoristas de productos de mar venden pescado obtenido por
los FIP como un modo de cumplir sus promesas sobre sustentabilidad. El problema
es que muchos FIP, en especial en países en desarrollo, no consiguen mostrar
mejoras, según un informe de políticas reciente en el periódico Science.
Los
invito a leer el artículo “PESQUERÍAS DE PAÍSES EN DESARROLLO SE INTERPONEN EN
EL CAMINO DE LA SUSTENTABILIDAD” en la edición de Agosto de la Revista Pesca
26 de julio de 2015
Historia de la ciudadania
HISTORIA DE LA CIUDADANIA
Conclusiones:
Como hemos podido comprobar durante este extenso recorrido histórico, la
ciudadanía se ha ido abriendo paso en la historia aunque no siempre de forma
progresiva; su avance ha sido lento y costoso… Para
acabar, y teniendo en cuenta lo explicitado en este texto, ¿qué respuesta
podemos dar a la pregunta de si es o no necesaria una educación en los
principios de la ciudadanía, un saber de la democracia? Hemos dicho que la
democracia es una construcción cultural, no algo que se encuentre arraigado en
nuestro código genético. Por tanto, no parece que uno lleve ya en sí mismos el
saber de la ciudadanía, la idea de virtud cívica, etc., así que plantear que
una educación cívica sea algo importante en nuestras sociedades no parece en
absoluto descabellado.
Los
invito a leer el artículo “HISTORIA DE LA CIUDADANIA” en la edición de Agosto
de la Revista Pesca
Se puede leer en formato revista en
el siguiente link
http://issuu.com/revistapesca/docs/revista_pesca_agosto_201511 de julio de 2015
Cambio climático pone en alerta al sector pesquero
El calentamiento del mar que se
pronostica para septiembre de 2015, en un incremento de entre 3 y 4 grados,
afectará a las especies y la actividad pesquera. Reuniones de prevención
sugieren controlar los permisos de pesca para indistintas especies de acuerdo a
temporadas, para evitar vedas. De cuatro especies de abulón, solo dos se
reproducen de manera silvestre, y la sardina está escaseando
Un grupo de científicos congregó
al sector público y a la Iniciativa Privada pesquera de Baja California, y
analizan el impacto que tendrá en esa actividad
el incremento de la temperatura entre 3 y 4 grados Centígrados a partir
del próximo septiembre en el Océano Pacífico y Golfo de California, según
pronostica la Administración Nacional
Oceánica y Atmosférica (NOAA).
En la reunión para generar un
estudio en las pesquerías ante la influencia del fenómeno climático “El Niño” y
otros posibles futuros escenarios, Matías Arjona Rydalch, titular de Secretaría
de Pesca y Acuacultura de Baja California (SEPESCA), controló el encuentro en
el que se establecieron acuerdos que de llevarse a cabo como lo sugieren los
científicos, lacerarán la economía del sector empresarial.
El fenómeno “El Niño” se
caracteriza por el calentamiento del Pacífico oriental y provoca lluvias por
encima de lo normal, pero a la par, el cambio climático genera condiciones que
provocan huracanes y tormentas que serán atípicos en la región.
Una de las propuestas de Óscar
Sosa-Nishisaki, miembro del Departamento de Oceanografía Biológica del Centro
de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) es
redirigir la industria pesquera, dependiendo de la disponibilidad de productos
marinos, a fin de evitar la imposición de vedas.
“Se tiene que hacer con
información científica y no porque ‘mi compadre acaba de ser nombrado equis
funcionario de Pesca y me va a dar un permiso’, eso debemos de acabarlo”, dijo.
Planteó que, por ejemplo, el
calamar gigante se descontroló en las aguas de Ensenada, debido a que había
muchos “compadres” sentados en la mesa y no hicieron un control adecuado para
manejar la pesquería de la mejor manera. Comparó México con Estados Unidos,
donde este último tuvo que cerrar la pesca de sardina por un par de años para
la parte norte, como medida extrema para recuperar la población.
En Baja California la sardina es
el principal producto que usan las empresas para la engorda de atún aleta azul.
Anteriormente se industrializaba a manera de harina para alimento a crustáceos
de cultivo, pero el mercado se desvaneció.
Gilberto Gaxiola Castro,
investigador del CICESE, habló sobre los cambios en el ecosistema marino de
Baja California y refirió que la predicción de la NOAA es la llegada de un
“Niño” moderado o intenso en 2016.
Recordó que el fenómeno más
fuerte que se ha registrado en el Pacífico mexicano fue en 1997 y 1998, en los
primeros 100 metros de la superficie, dejando como consecuencia un menor número
de organismos superiores.
Recapituló que en ese año el
calentamiento inició en el Pacífico oriental y se extendió en el Pacífico, de
tal manera que Alaska y Canadá se beneficiaron porque el invierno fue menos
crudo, mas para la pesca del salmón hubo efectos negativos.
Abulón rumbo a la extinción
Las variedades de abulón de vida
silvestre son el amarillo y el azul, mientras que el negro prácticamente
desapareció y el rojo es el único que se cultiva en ranchos del sur del
municipio de Ensenada. Una lata de 400 gramos de abulón tiene un costo
aproximado a 100 dólares.
José Julián Castro González,
director del Centro Regional de Investigación Pesquera (CRIP), se refirió al
calentamiento del mar en el Pacífico nororiental y sus posibles consecuencias
para el otoño-invierno 2015-2016.
Mencionó que las áreas donde se
encuentra abulón, son la Isla de Todos Santos e Isla Guadalupe, así como El
Negro en Jatay, que es una reserva nacional. El Haliotis es regulado bajo la
NOM-009-PESC-1993 y es la segunda pesquería más importante a nivel mundial,
luego de la langosta.
Los años cincuentas fueron mozos
para esta pesquería que extraía hasta 6 mil toneladas por temporada, pero
varios factores naturales y de sobreexplotación terminaron por mermar el abulón
y, en 2001, hubo poco menos de 500 toneladas hasta caer drásticamente a menos
de 100 toneladas en 2014. Y las estimaciones de este año van hacia abajo.
“Es una pesquería en tinieblas”,
describió para resumir el deterioro de entre 27 a un 60 por ciento en comparación
a décadas pasadas. “Estos son valores reales y se toman decisiones de cuota,
misma que está en corresponsabilidad entre grupos pesqueros y nosotros”,
concluyó.
En cambio, la Secretaría de Pesca
ofreció datos optimistas de esta especie y asegura que la producción de vida
silvestre está por encima de la captura, lo que sugiere una recuperación.
Benigno Hernández de la Torre,
consultante de Bio-Geo-Climatología y Ecología Marina, enfatizó que no todo el
calentamiento viene del fenómeno de “El Niño”, aun así, las condiciones según
su modelo en el que muestra el comportamiento de la temperatura diaria en el
mar desde principios de
2014, es un indicador de que el brazo bajacaliforniano
está amenazado por las altas temperaturas.
Más tormentas
Gaxiola Castro sostuvo que otro proceso
natural que puede recibir influencia del cambio climático son los eventos
climáticos extremos, como en este caso, el océano que se calienta más y, por lo
tanto, aumenta la probabilidad del impacto de tormentas tropicales en Baja
California.
“En este año el huracán ‘Blanca’
fue la primera vez que en un junio extiende las tormentas más al norte, porque
siempre han entrado por el sur, entre septiembre y octubre pero nunca en
verano, pero como el océano está caliente existe mucha probabilidad de que
estos meteoros bajen más a la parte norte”, refirió.
En contraparte, hay una corriente
fría de California que estudian para conocer si puede contraatacar el efecto,
pues cuando cambian las características físicas del mar, a la par se modifican
las abundancias de peces en el mar.
Los intervalos de temperatura en
el mar donde se encuentra mayor proliferación de comida es entre los 15 y 16
grados Centígrados, mientras que en las calientes, es de 23 a 26 grados y la
presencia es menor porque la biomasa no sobrevive.
La sardina también se acaba
La captura de sardina está en un
vaivén en ambos polos costeros del municipio de Ensenada, donde los registros
de captura que se tienen desde el año 2000, varían desde poco más de 53 mil toneladas
en 2004, a cerca de 78 mil en 2008 y 52 mil en 2014.
Para Sosa-Nishisaki, el ciclo de
vida de los pelágicos es claro y la supervivencia de los huevos, además de las
larvas, está a expensas de las características oceanográficas del entorno.
Ejemplificó la corriente de
California, con vientos que atraen nutrientes desde el fondo hasta la
superficie para enriquecer de clorofila el agua, y que se distingue por el
color que le da al mar, a su vez, proporcional a su nivel de productividad.
“Con ‘El Niño’ la surgencia sí se
da, pero lo que pasa es que la inyección
de nutrientes hacia el medio ambiente se disminuye, y eso produce que haya
menor alimento para las larvas”.
La subpoblación de sardina se
distribuye en el norte, en Ensenada, y a la mitad de la Península de Baja
California, frente a Bahía Magdalena, mientras que hay una tercera mancha de
sardina “Monterrey” en el Golfo de California. La movilidad depende de la
estacionalidad.
“Una recuperación la veo difícil
cuando pescamos en la sección norteña en la región. Ese proceso no tiene freno,
se está complicando con este fenómeno que se nos está presentando, va a
producir que las condiciones no sean favorables y vamos a tomar decisiones,
mientras que en el sector científico estamos abiertos”, advirtió el
especialista, quien agregó:
“No tenemos un seguimiento a
nivel estatal, solo reportamos sardina, pero desde el punto de vista
teórico-pesquero, es una situación importante porque no sabemos de qué
población nos estamos abasteciendo”.
Consideró que las empresas y el
sector público tienen que ver con seriedad el problema para que deje de ser
como un “amor de discoteca”: “Me acuerdo que por ahí de 1991 o 1992 me
tocó hacer un seminario y hablar sobre
el efecto de ‘El Niño’ en las pesquerías, pero esto puede ser como que te
encuentras a una chica en la discoteca, te diviertes, le prometes de todo, pero
a las dos semanas se olvida y pasa lo que ahora está pasando”.
El investigador del CICESE
reflexionó que ojalá el esfuerzo sirva y renazca la posibilidad de hacer un
consorcio donde los científicos expliquen qué es lo que está sucediendo, así
como los posibles efectos; de lo contrario, ironizó, en unos años volveremos a
hablar de “El Niño”’ de 2053.
Langosta, en la incertidumbre
Mario Ramade Villanueva, responsable
del Departamento de Pesquerías de la Federación Regional de Sociedades
Cooperativas Pesqueras (FEDECOOP),
vislumbra un panorama distinto para la langosta. Hasta la fecha no se
tiene un registro de que la temperatura del agua desmotive el crecimiento de
los juveniles.
“Es difícil asociar esta masa de
agua y su efecto en el desarrollo en langostas, no está claro”, defendió.
Pesca furtiva, otra calamidad
La pesca clandestina es el
enemigo más cercano de cualquier medida que puedan tomar los sectores que
confluyen con la vida en el mar.
El secretario de Pesca fue
tajante frente al presidente de la Cámara Nacional de Industria Pesquera
Acuícola (CANAINPESCA), Juan Morán Sánchez, al advertir que a pesar del cambio climático, nadie puede
deslindar culpas y que el reto va más allá de las políticas públicas, así como
las prácticas responsables o los pronunciamientos fatalistas.
“No podemos negar que podemos
tomar medidas inmediatas para atenuar los efectos, y una de ellas, productos de
la rentabilidad que ofrece la pesca en Baja California, es el combate sin
tolerancia a la pesca furtiva. Porque no podemos acusar a las instituciones de
tomar medidas difíciles, como en el caso de las vedas, y esperar que no actúen
con energía para castigar el saqueo indiscriminado de especies en nuestro
litoral”, indicó.
Sobre las capturas entre enero y
octubre de 2014, según el Sistema Nacional de Información para el Desarrollo Rural
(SNIDRUS), entre las 250 unidades pesqueras y acuícolas en Baja California se
cosecharon más de 87 mil 250 toneladas de productos marinos, con un valor
comercial de mil 48 millones de pesos. Una riqueza que cada vez se ve más
limitada.
Reportero:
Lorena Lamas
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